
La decisión, tomada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y publicada en la Resolución 180/2025 en el Boletín Oficial, permite el ingreso de carne proveniente de provincias como La Pampa y Buenos Aires al Alto Valle. Esta modificación establece nuevas condiciones sanitarias para la maduración, empaque, procesamiento y transporte de carnes, así como requisitos específicos para el material reproductivo.
La decisión, tomada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y publicada en la Resolución 180/2025 en el Boletín Oficial, permite el ingreso de carne proveniente de provincias como La Pampa y Buenos Aires al Alto Valle. Esta modificación establece nuevas condiciones sanitarias para la maduración, empaque, procesamiento y transporte de carnes, así como requisitos específicos para el material reproductivo.
Rechazo del Gobierno de Río Negro
El ministro de Producción rionegrino, Carlos Banacloy, advirtió sobre el impacto negativo de la medida en la actividad ganadera provincial y sostuvo que va «a contramano del mundo». Sin embargo, la reacción más enérgica provino de Weretilneck, quien denunció que la decisión favorece a los grandes supermercados y exportadores en detrimento de los productores patagónicos.

«El Gobierno Nacional impone una resolución que destruye lo que miles de productores construyeron con esfuerzo durante dos décadas», afirmó Weretilneck en su cuenta de la red social X (antes Twitter). «La Patagonia es zona libre de fiebre aftosa sin vacunación gracias al trabajo de nuestros ganaderos y frigoríficos, pero ahora, desde un escritorio en Buenos Aires, un burócrata pretende borrar todo de un plumazo», agregó.
Impacto en los precios y en la industria local
El gobernador también desestimó el argumento de que la eliminación de la barrera sanitaria reducirá los precios de la carne en la región. «Nos quieren hacer creer que esta medida bajará el precio de la carne. Es mentira. Si realmente fuera así, la carne sin hueso que ingresa desde el norte tendría el mismo precio que en otras provincias, pero eso no sucede», sostuvo.
Según Weretilneck, la apertura de la frontera sanitaria solo traerá «el quiebre de frigoríficos, la pérdida de empleos y el cierre de establecimientos productivos». Además, denunció que los grandes importadores serán los únicos beneficiados por la resolución de SENASA, mientras que los productores locales sufrirán las consecuencias.
«Río Negro no fue consultado»
El gobernador también criticó la falta de diálogo con las provincias patagónicas antes de tomar la decisión. «Si el objetivo real es mejorar el estatus sanitario del país, la solución es clara: levanten la vacunación en todo el territorio nacional y tengamos un solo estándar sanitario. Destruir la barrera sanitaria de la Patagonia no es el camino. Río Negro no fue consultado», enfatizó.
En varias oportunidades, Weretilneck ha cuestionado al gobierno de Javier Milei por la falta de consulta y consenso en sus políticas. En este caso, reiteró su postura: «Rechazamos este atropello y exigimos su inmediata revisión. No vamos a permitir que destruyan nuestro trabajo y nuestra sanidad. La Patagonia se defiende».