
El ajuste se enmarca en la emergencia energética —vigente hasta el 9 de julio de 2025— y en el proceso de revisión tarifaria en curso, que permite la aplicación de adecuaciones transitorias con el fin de garantizar la continuidad y calidad del servicio. Según las normativas, el Decreto de Necesidad y Urgencia 55/23 faculta al interventor del ente, Carlos Casares, a realizar dichas revisiones y aprobar los ajustes necesarios.
La actualización de tarifas fue solicitada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien argumentó que resulta “razonable y prudente” continuar en abril con el sendero de recomposición de precios en el sector energético. En su presentación ante la Secretaría de Energía, Caputo aclaró que el aumento solo alcanza a la distribución, mientras que las tarifas de transporte permanecerán sin cambios.
En relación al valor del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), se fijaron nuevos precios para los usuarios residenciales sin subsidios: Metrogas cobrará $121,36 por metro cúbico, y Naturgy, $123,05. Estos valores aplican a los hogares de altos ingresos (Nivel 1), comercios e industrias. En tanto, los usuarios de ingresos bajos (Nivel 2) e ingresos medios (Nivel 3) seguirán accediendo a bonificaciones del 65% y 50%, respectivamente, sobre un bloque determinado de consumo. En caso de superar ese tope, se pagará el precio pleno por el excedente.

El ajuste fue aprobado para las principales distribuidoras del país: Naturgy Noa, Distribuidora de Gas del Centro, Distribuidora de Gas Cuyana, Litoral Gas, Metrogas, Camuzzi Gas Pampeana, Camuzzi Gas del Sur, Gas Nea y Redengas.
Caputo sostuvo que la decisión busca “mantener los precios y tarifas del sector en valores reales lo más constantes posibles”, para evitar un deterioro que comprometa la sustentabilidad y continuidad del sistema energético.