
El hecho, que ocurrió en horario escolar, había sido anticipado en un grupo de WhatsApp donde, según Ferreyra, se planeaba el ataque. «Me manda una captura de un grupo, donde la habían sacado a ella, y estaban planeando pegarle», contó en una entrevista con el programa No es lo que parece, del canal de streaming Ponele Live. A pesar de que la adolescente alertó a la preceptora a las 10 de la mañana por temor a lo que podía ocurrir, nadie actuó en consecuencia.
Ferreyra relató que, al enterarse de la situación, se dirigió de inmediato al colegio para retirar a sus hijos. «Le pregunté a la directora quién era la chica que le quería pegar a mi hija y por qué. Me dijo que no podía decirme nada porque era menor de edad. Le dije que me parecía perfecto, que retiraba a mis hijos de esa escuela y no iban más».
En ese mismo momento, la situación se descontroló. La agresora se acercó a la adolescente y, pese a la presencia de su madre, comenzó a golpearla violentamente. «Mi hija le dijo ‘no quiero hablar con vos’ pero esta chica delante de mí le empieza a pegar, la agarró de los pelos, le pegó patadas en la cara, no la podíamos sacar…», expresó con angustia.

En el intento de separar a las menores, Ferreyra también fue agredida. «Me metí a tratar de sacarlas, la directora agarra a mi hija de los brazos y la otra chica la agarraba del pelo y le pegaba patadas en la cara y en la panza. La insulté, le dije un montón de cosas porque es lo único que me salió hacer, y me pegó a mí también».
La madre cuestionó duramente el accionar —o la falta de él— de las autoridades escolares. “Todo esto se pudo haber evitado. Mi hija estuvo una hora esperando para que la atienda el médico”, lamentó. Señaló directamente a la directora Paula Pérez Castro y a la auxiliar María Luján Fernández, exigiendo que no vuelvan a trabajar con niños. También apuntó contra el preceptor y el vicedirector de la institución.
Ferreyra aseguró que no descansará hasta obtener justicia: «Estoy súper indignada pero también estoy triste. Mi hija dice que lo que la puso más triste fue que yo viera cómo le pegaban».
Además, denunció que circulan videos de la golpiza entre los estudiantes, lo que agrava aún más la situación. “Mi hija está en casa con parte de enferma y está mal, porque grabaron un video y todos se burlan de cómo le pegaron. Si yo no llegaba ese día, no sé qué pasaba», concluyó.
El caso ya generó repercusión en la comunidad educativa y se espera que las autoridades intervengan. Mientras tanto, la familia de la víctima exige respuestas concretas y medidas inmediatas.
Con información de El Diario