
El policía Fernando Martín Safenreider: este lunes, en la primera jornada, se leerá la acusación.
El policía Fernando Martín Safenreider, acusado por el crimen del cazador Sergio Garialdi en un camino vecinal entre Lonquimay y La Gloria, afrontará el juicio oral y público a partir de mañana, a las 8:30 horas en la Ciudad Judicial. El debate se desarrollará mañana lunes y martes, y el miércoles 29 de noviembre, cuando declararán los peritos de Gendarmería y los abogados formularán los alegatos.
Safenreider está imputado del delito de homicidio doblemente agravado por ser cometido por un miembro de las fuerzas de seguridad en abuso de sus funciones y agravado por ser cometido con arma de fuego, en concurso real con lesiones leves agravadas por el mismo motivo. El tribunal de audiencia está compuesto por los jueces Daniel Sáez Zamora, Carlos Chapalcaz y Alejandra Ongaro. Actúa como fiscal Adriana Martini, como abogado defensor José Mario Aguerrido y como querellante Omar Gebruers, patrocinante de los familiares de las víctimas.

En la primera jornada, además de leer la acusación, se le dará la oportunidad a Safenreider de defenderse en indagatoria. Luego, desfilarán como testigos el otro policía que estuvo detenido por el homicidio y luego fue sobreseido porque se determinó que no efectuó disparos, Norberto García, los cazadores que iban en la camioneta con la víctima y otros testigos policiales.
Emboscada
El expediente había sido elevado a juicio a fines del año pasado. Safenreider quedó detenido acusado del homicidio por el crimen del 24 de julio de 2015. La víctima recibió un disparo en la cabeza en la torreta de la camioneta de los cazadores en la que circulaba cuando fue interceptada por la patrulla policial que ocupaban los dos policías.
La estrategia defensiva es cuestionar los controles de aptitud psíquicos y psiquiátricos de la fuerza policial y aliviar la responsabilidad del imputado. Safenreider, pocos meses antes de que ocurriera el hecho, habría estado con licencia psiquiátrica. Incluso, se le habría retirado el arma reglamentaria, aunque posteriormente se lo reintegró al trabajo y se la devolvieron. La defensa pretende demostrar que si los controles hubiesen funcionado, el imputado no habría estado en el procedimiento policial con un arma en sus manos la noche del homicidio.
Con respecto a la investigación, Gendarmería Nacional había entregado la última pericia a fines de noviembre del año pasado. En un informe de 200 hojas, se confirmó que solo el arma reglamentaria de Safenreider disparó aquella noche. Se secuestraron ocho vainas servidas de su pistola.
Por otra parte, los cazadores testimoniaron que esa noche fueron emboscados y no hubo disparos de su parte. En cambio, los policías intentaron defenderse en su declaración alegando una agresión de los cazadores. La acusación apunta a que el uniformado acribilló a la camioneta cazadora y uno de los disparos dio en la cabeza de la víctima mortal, el piquense Sergio Garialdi. La reconstrucción del hecho se hizo el 30 de agosto del año pasado.
Junto a Garialdi iban el conductor Andrés Casabonne (quien fue herido de un disparo en el glúteo), Mario Arroyo (dueño de la camioneta) y el joven Juan José Costilla (de 18 años). Garialdi iba en la torreta, donde habitualmente se ubica el tirador, junto al que manejaba el reflector. Los cazadores se movilizaban a bordo de una Ford F-100 de color gris, patente AWC 070, con vidrios polarizados.
“Tiro al aire”
El ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, enfrentó varios pedidos de renuncia y una interpelación en la Legislatura provincial a partir del homicidio y otros casos de abuso policial. En medio de la investigación, se conoció un audio de fines de 2014 donde Tierno recomendaba a policías rurales hacer el “primer tiro al aire; el segundo, a la cabina” de los cazadores ilegales que encontraran. Sin embargo, el funcionario conservó su puesto y fue respaldado por el gobernador Carlos Verna.
Fuente: El Diario
















