La propuesta apunta a reforzar la responsabilidad de los adultos en la educación y control de los menores, considerando que la omisión del deber de cuidado, orientación o vigilancia puede derivar en daños físicos, psicológicos o emocionales a otras personas.
Rivas explicó que la iniciativa surge de una creciente preocupación por el aumento de la violencia escolar y la necesidad de involucrar a las familias en la prevención:
“En La Pampa, el 31% de los estudiantes dicen haberse sentido discriminados en las escuelas. Los programas preventivos actuales no son suficientes; necesitamos que los padres también asuman un rol activo”, señaló la legisladora, citando datos de Argentinos por la Educación.
El proyecto establece que las autoridades educativas deberán aplicar los protocolos de actuación vigentes y, en caso de incumplimiento o falta de colaboración familiar, intervendrá el Juzgado Contravencional, que podrá imponer sanciones como multas o tareas comunitarias a los adultos responsables.

Rivas remarcó que si bien las instituciones educativas tienen un rol clave en la prevención, la primera responsabilidad recae en los padres o tutores:
“Las escuelas acompañan y orientan, pero la formación en valores y la supervisión cotidiana pertenecen a la familia”, subrayó.
El proyecto ya fue ingresado a la Legislatura pampeana y se espera su análisis en las próximas sesiones ordinarias.


















