La resolución judicial
La sentencia establece la clausura de la planta de Suipacha, la entrega de bienes a la sindicatura y la inhabilitación definitiva de los directivos de la empresa. Además, la Justicia dispuso la prohibición de salida del país para el presidente del directorio, Jorge Luis Borges León, y ordenó a ARCA y al Banco Central que informen sobre los bienes y movimientos financieros de la firma.
Según consta en el expediente, La Suipachense incumplió el acuerdo preventivo homologado y “carece de toda generación de ingresos”, motivo por el cual la Justicia determinó su quiebra. La sindicatura designada deberá ahora realizar un inventario de activos, verificar los créditos y organizar la liquidación de bienes para afrontar parcialmente el pasivo acumulado.
Deudas y situación productiva
Lácteos Conosur acumulaba más de 1.000 cheques rechazados por unos $8.500 millones, además de salarios impagos y deudas con proveedores y tamberos. La actividad industrial estaba paralizada desde hacía varios meses.

El gremio ATILRA había advertido reiteradamente sobre la crisis laboral y los atrasos salariales. Actualmente, los trabajadores quedaron sin tareas ni ingresos, mientras que los productores lecheros suspendieron los envíos de materia prima por falta de pago.
Otro golpe a la industria láctea
La quiebra de La Suipachense se suma al reciente cierre de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), empresa que elaboraba postres y yogures para SanCor y que fue declarada en quiebra la semana pasada, dejando sin empleo a unas 400 personas.
Ambas compañías pertenecían al grupo empresarial Maralac, de los hermanos Manuel y Alfredo Fernández, que habían adquirido las firmas tras el paso de Vicentín, anterior controlante del holding desde 2016.














