
Durante la sesión, el concejal Martín Araya subrayó que la discusión no se limitó a un valor numérico, sino que representó “el resultado de un intenso proceso de diálogo y negociación” que, según afirmó, marcó “un antes y un después desde el inicio de esta gestión”. Araya recordó que desde su banca habían defendido un 10% de aumento como postura inicial y sostuvo que la reducción lograda constituye “una victoria en sí misma”, al significar “15 puntos porcentuales menos de carga fiscal” para los contribuyentes.
El edil destacó que el acuerdo implica “un alivio tributario para las familias y pymes que han sostenido las finanzas municipales en estos años” y remarcó que, por primera vez, se logró “poner un freno real a las subas impositivas, reconociendo el límite de la capacidad contributiva de nuestra gente”.
A su turno, la concejal Emilia Romero puso el foco en la necesidad de “mantener los ingresos del municipio para cubrir las prestaciones de servicios” y garantizar el equilibrio de las cuentas públicas. Además, resaltó que la tarifaria ratifica el sistema de actualización trimestral y valoró el entendimiento alcanzado entre oficialismo y oposición. “Este acuerdo —manifestó— permite que los vecinos sean los únicos beneficiados”.

La Ordenanza Tarifaria 2026 quedó integrada por 84 artículos divididos en 18 capítulos, según indica el documento oficial aprobado en el recinto. Con su sanción, el Concejo dispuso su comunicación, publicación, registración y archivo conforme a las formalidades administrativas.














