Durante el tiempo de suspensión, el personal percibe entre el 75% y el 80% del salario, según informaron trabajadores de la planta. La medida se implementa en medio de una marcada baja en el nivel de producción y ventas, situación que la compañía atribuye al contexto económico y a la creciente competencia de productos importados.
Trabajadores de la fábrica manifestaron preocupación y denunciaron que las suspensiones representan un ajuste encubierto, además de cuestionar el rol del gremio en las negociaciones. Señalan que la decisión impacta de lleno en el poder adquisitivo de las familias a pocos días de las fiestas de fin de año, una época tradicionalmente clave para la demanda de productos estacionales.
El escenario genera incertidumbre en la planta, considerando que Georgalos es una de las industrias de mayor peso en la elaboración de golosinas y alimentos de alto consumo durante esta temporada.




















