El acto fue encabezado por el ministro de Seguridad y Justicia, Horacio di Nápoli; el jefe de Policía, Claudio Darío Cano; el subsecretario de Formación de Servicios de Seguridad Privada, Marcos Carnicelli; el subsecretario de Seguridad Pública y Ciudadana, Fernando Funes; y las autoridades del Instituto, con el rector Héctor Sosa y la vicerrectora Belén Pérez Fassi al frente.
Durante la ceremonia se entregaron los atributos de Estado Mayor a los comisarios que finalizaron el curso de Organización y Métodos, una instancia formativa clave para los cuadros superiores de la Policía provincial. Asimismo, se distinguió a los mejores promedios de los cursos de perfeccionamiento y capacitación de oficiales y suboficiales, destacando el compromiso, la disciplina y el desempeño académico alcanzado a lo largo del año.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje al comisario Pablo Juan Cabral, fallecido el pasado 21 de noviembre. Integrante de la promoción 1999 y con una extensa trayectoria en distintas unidades operativas, Cabral logró completar y aprobar el curso de Estado Mayor pese a atravesar una grave enfermedad. Su familia recibió el mérito en su nombre, en un gesto acompañado por un prolongado aplauso de los presentes.

También se realizó el tradicional cambio de abanderados, escoltas y portaestandarte del Cuerpo de Cadetes. Los nuevos portadores de los símbolos institucionales asumieron su responsabilidad ante sus pares, mientras que los cadetes salientes fueron reconocidos por su dedicación y trayectoria.
En su discurso, el rector Héctor Sosa agradeció al Ministerio de Seguridad y Justicia, a la Jefatura de Policía y a todos los equipos de trabajo del Instituto por el acompañamiento permanente. Destacó especialmente el compromiso del cuerpo docente y de las distintas áreas formativas, subrayando que “nos dan lo más preciado que tienen, su conocimiento y su tiempo”.
“A veces tenemos momentos duros y difíciles, pero debemos seguir preparándonos para brindar el servicio de seguridad que nuestra sociedad pampeana necesita. Lo que importa es levantarse siempre, más allá de las frustraciones”, expresó.
Sosa repasó además los avances del año, entre ellos la consolidación del proceso de ingreso a las carreras de Cadetes y Agentes, la actualización del material de estudio, el fortalecimiento del desarrollo académico con el calendario 2026 ya planificado y el crecimiento sostenido de la extensión áulica de General Pico. También destacó la transversalización de la perspectiva de género en la formación inicial, la implementación del Programa Anual de Formación Continua, que capacitó a más de 900 efectivos, las mejoras proyectadas para los cursos de ascenso y la incorporación de capacitaciones docentes vinculadas a nuevas tecnologías e inteligencia artificial.
En ese marco, mencionó la planificación de las prácticas profesionalizantes que los aspirantes a agentes desarrollarán en unidades regionales, la digitalización de nuevos materiales de estudio y la puesta en marcha de la Escuela de Conducción Vehicular.
Por su parte, el subsecretario de Formación valoró el trabajo articulado entre el Instituto y el Ministerio, señalando que los cierres de ciclo “permiten valorar tanto lo alcanzado como aquello que queda por mejorar, y ese balance cobra sentido porque es fruto del esfuerzo colectivo”.
“Nos interesa tener resultados y proponer cosas nuevas, pero también importa cómo se hace la tarea. Importa la participación de quienes forman parte del proceso, porque cada uno tiene una trayectoria que lo habilita a pensar y proponer mejoras”, afirmó.
Finalmente, destacó que el crecimiento del ISP se sostiene en decisiones políticas estratégicas, como la extensión de la carrera de Agentes a General Pico, y en la capacidad del equipo para diseñar propuestas de formación continua que ya son un sello de la institución. “Fue un año de mucho aprendizaje y esta institución tomó en sus manos el desafío de mejorar, con seriedad y orgullo cuando las cosas salen bien. Ojalá toda la comunidad pueda percibir este esfuerzo y acompañarnos en este camino”, concluyó.
El acto finalizó con el retiro de las banderas de ceremonia y el saludo formal a los cursantes, quienes completaron un nuevo año dentro de una propuesta educativa que continúa fortaleciendo la profesionalización de la seguridad en la Provincia.



















