En el inicio del acto, el rector del Instituto Superior Policial, Héctor Sosa, tomó juramento de fidelidad a la Constitución Provincial a las y los nuevos oficiales, un paso fundamental que simboliza el compromiso ético, legal y profesional con el servicio público y la comunidad pampeana. Posteriormente, el director de la Escuela de Cadetes, Walter Galant, dirigió unas palabras a los presentes.
Luego se realizó la tradicional entrega de sables a los 31 Oficiales Ayudantes que culminaron su formación. Este símbolo representa la responsabilidad, la disciplina y el ejercicio del mando dentro de la función policial.
Durante la ceremonia también se reconoció a los egresados que alcanzaron los mejores promedios en distintas áreas del trayecto académico, destacándose el esfuerzo, la constancia y el mérito demostrados a lo largo de los tres años de formación.
El primer promedio general fue obtenido por Carlos Luján Marchesi, quien además recibió distinciones otorgadas por Gendarmería Nacional y por su desempeño en Prácticas Profesionalizantes.
El segundo promedio general correspondió a Francisco Rubén González, reconocido también por su rendimiento en Materias Policiales.
Asimismo, fueron distinguidos Tomás Fernández Raiburn por el mejor desempeño en Derecho Procesal Penal, Tiago Correa por el mayor promedio en Materias Jurídicas, y Tomás David Busso por su destacada conducta y por haber sido elegido “Mejor Compañero” por sus pares.

Al hacer uso de la palabra, el Jefe de Policía, Claudio Cano, valoró el rol formativo del Instituto Superior Policial y el esfuerzo sostenido en la profesionalización de la fuerza. Subrayó “la importancia de una formación integral que articule lo académico, lo operativo, las prácticas profesionalizantes y los valores que demanda la función policial”, y destacó el acompañamiento permanente del Ministerio de Seguridad y Justicia, de la Jefatura y de los equipos docentes e interdisciplinarios.
Por su parte, el ministro de Seguridad y Justicia, Horacio di Nápoli, se dirigió especialmente a las y los egresados, a quienes calificó como “un orgullo para la Provincia”. “Me honran, honran a la provincia el que hayan egresado. Para mí es un placer enorme interactuar con ustedes, charlar, escucharlos y respetarlos”, expresó. En ese marco, remarcó la importancia de la honestidad, la dignidad y la escucha como ejes centrales de la función policial, y advirtió sobre los riesgos de la soberbia en el ejercicio del mando.
Di Nápoli reconoció además que la carrera policial implica dificultades y frustraciones cotidianas, pero alentó a afrontarlas con fortaleza y vocación: “La profesión de ustedes es así, no todo va a ser rosa, pero sigan adelante”. En línea con el pensamiento del gobernador Sergio Ziliotto, sostuvo que “la seguridad pública se construye con ejemplo, compromiso y responsabilidad”.
Finalmente, agradeció a las familias “por confiar en el Estado provincial y por aportar este recurso humano que, desde ahora, tendrá la misión de velar por la seguridad en todo el territorio de La Pampa”.
El acto concluyó con la tradicional salutación oficial y la foto de egreso de la nueva promoción. Con esta incorporación, la Policía de La Pampa suma 31 nuevos oficiales formados bajo estándares actualizados, con una mirada profesional acorde a las demandas actuales de la seguridad pública y ciudadana.



















