El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) contará, a partir del lunes de la próxima semana, con una oficina permanente en el mercado concentrador de frutas y verduras de Santa Rosa, una medida orientada a fortalecer los controles sanitarios y garantizar la comercialización de alimentos inocuos y de calidad para los consumidores.
La iniciativa permitirá al organismo nacional realizar controles diarios en un espacio clave para el abastecimiento regional, donde se comercializan aproximadamente 97.000 kilos de mercadería por semana. El objetivo central es reforzar la inocuidad de los productos frescos, resguardar la calidad de la producción y fortalecer el circuito comercial de la capital pampeana y su zona de influencia.
En este marco, se destacó la importancia del Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e), una herramienta fundamental para la trazabilidad y el control sanitario de frutas y verduras. Este sistema permite seguir cada carga desde su lugar de origen hasta el destino final, contribuyendo a prevenir la propagación de plagas y enfermedades vegetales. Personal de la Coordinación de Inocuidad del Centro Regional La Pampa–San Luis será el encargado de controlar de manera continua esta documentación.

El mercado concentrador fue concebido inicialmente para abastecer a comerciantes, verdulerías, gastronomía y compradores particulares que realizan adquisiciones por volumen. Con el tiempo, el espacio fue ampliando su alcance y actualmente recibe compradores de distintas localidades de la provincia y de regiones vecinas, lo que vuelve aún más relevante contar con la documentación que respalde la trazabilidad de los productos agroalimentarios.
Durante 2025, el mercado registró 14 puestos activos, un promedio de 50 clientes diarios y más de 120 productos disponibles. Además, se estimó un movimiento semanal de 8.100 bultos comercializados, con visitantes provenientes de 50 localidades de La Pampa y provincias cercanas.
Con esta presencia permanente en el predio, el SENASA refuerza su trabajo en territorio y su compromiso con la comunidad, apostando a cuidar la salud de los consumidores y a garantizar que los alimentos que llegan a la mesa cumplan con las condiciones sanitarias y de calidad exigidas.


















