El episodio ocurrió el sábado, en un encuentro correspondiente a la fase de eliminación directa, cuando una jugada polémica derivó en una pelea generalizada entre jugadores y personas vinculadas a los equipos Cooperativa Libertad y La Banda del Moy. En medio del descontrol, la árbitra asistente Victoria Cruz, de 20 años, fue atacada físicamente, sufriendo lesiones que obligaron a su atención médica.
En el mismo hecho también resultó herido el jugador Rodrigo Ortega (24), quien debió ser trasladado al Hospital Penna para una mejor evaluación y atención.
“Así no se puede seguir”
Tras lo sucedido, Matías Fredes, organizador del torneo, manifestó su profunda preocupación y no descartó suspender la competencia si este tipo de situaciones vuelve a repetirse. “En más de 40 partidos que llevamos disputados nunca pasó algo así. Esto cruza un límite”, expresó.

Fredes remarcó además que el reglamento del certamen es claro y contempla sanciones severas ante hechos de violencia: “El jugador que agrede o pelea no juega más”, subrayó, aclarando que ese criterio se aplica de manera estricta en todos los torneos que coordina.
Repudio y preocupación
El ataque a una árbitra volvió a encender las alarmas sobre la violencia en el fútbol amateur, un ámbito que debería priorizar la recreación, el deporte y la convivencia. El hecho generó un fuerte repudio en el ambiente deportivo local y reabrió el debate sobre la necesidad de mayores controles y sanciones ejemplares para evitar nuevos episodios.
Fuente: La Brújula 24



















