El origen del revuelo estuvo en Bendita, donde Luca Martín, en tono de chicana, deslizó que Chiche Gelblung “ya era viejo hace 300 años”. Un comentario liviano, con humor, que parecía destinado a perderse en el archivo de clips virales.
Pero Juan Martínez hizo lo que mejor sabe hacer: salió a buscar la respuesta. Micrófono en mano, encaró a Gelblung con la pregunta directa y obtuvo una devolución sin filtros, fiel al estilo del histórico periodista, que no esquivó el tema y dejó una frase que rápidamente encendió la mecha mediática.
“Es un pelotudo, igual que el padre”, lanzó Chiche, sumando a la polémica a Matías Martín. La declaración, breve y contundente, fue suficiente para que el tema escalara de una simple broma generacional a un cruce personal con rebote en todos los programas de espectáculos.

El segundo capítulo llegó cuando Juan fue a buscar la palabra de Matías Martín. Allí el clima cambió: el periodista defendió a su hijo, relativizó el comentario original y apuntó contra el cronista, asegurando que Chiche no quería decirlo y que la frase surgió por insistencia. Para Martín, el episodio fue exagerado y amplificado innecesariamente.
Así, el foco terminó corriéndose del chiste inicial a una discusión sobre límites, insistencia periodística y responsabilidad mediática. En el medio, Juan Martínez quedó señalado como el que “fue a buscar” la frase, pero también como el que hizo su trabajo y consiguió la declaración que hoy recorre la televisión y las redes.
Conclusión inevitable: en la farándula, una broma puede durar segundos, pero un micrófono encendido puede convertirla en tormenta. Y esta vez, quedó claro que con Juan no: pregunta, repregunta y vuelve con título bajo el brazo.



















