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Eduardo Castex
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El Cessna 172 del Aeroclub de Castex cruzó la Cordillera y dice presente en Chile

El cielo volvió a ser escenario de una historia que llena de orgullo a Eduardo Castex. El Cessna 172 del Aeroclub local, al mando de Darío Perera y Eduardo Evangelista, cruzó la Cordillera de los Andes para participar del Festival Aéreo Internacional de Villarrica 2026, uno de los encuentros aeronáuticos más importantes del sur de Chile.

No se trata solo de un viaje aéreo. Es el reflejo de años de preparación, compromiso y pasión por volar. Cada kilómetro recorrido llevó el nombre de Castex, el trabajo silencioso del aeroclub y el amor por la aviación que nace en nuestro pueblo y llega bien lejos.

Los pilotos arribaron a Villarrica alrededor de las 16 horas del jueves, luego de una extensa y exigente jornada de vuelo. “Llegamos a las cuatro y media de la tarde acá a Villarrica, con el avioncito de Castex del Aeroclub, el 172 que se ve siempre volando sobre el pueblo”, contó Darío Perera en diálogo con CastexOnline. Y agregó: “Algunos dicen ‘tanto vuela ese avión’, pero el Cessna 172 no falla. Está impecable, es un avión con mucha historia, incluso alguna vez lo usamos para un rescate sanitario”.

El recorrido no fue sencillo. Eduardo Evangelista detalló que el día comenzó muy temprano: “El vuelo arrancó a las seis de la mañana en punto. Estábamos en Villa Regina porque habíamos llegado el día anterior y necesitábamos ir hasta Neuquén. Intentamos tres veces despegar y tuvimos que volver porque los techos estaban muy bajos y el vuelo se tornaba peligroso”.

Finalmente, tras completar el tramo Villa Regina–Neuquén, realizaron los trámites de migraciones y aduana para cruzar a Chile. “Desde Neuquén salimos directo a Villarrica”, explicaron. El cruce de la Cordillera fue uno de los momentos más intensos del viaje. “Para mí fue la primera vez y es espectacular. Nos tocó un clima ideal, sin nubosidad ni viento fuerte, una experiencia inigualable”, relató Perera.

Evangelista, con más cruces en su haber, señaló que cada vuelo es distinto: “Es la tercera vez que cruzo, pero todos los vuelos son diferentes. Esta vez tuvimos componentes de viento fuerte, la cordillera nos hizo sentir que estaba presente. El avión ‘bailaba’ un poco, pero sin riesgo, cosas propias del vuelo”.

Durante el cruce alcanzaron una altitud cercana al límite operativo del avión. “Hoy estuvimos a 10.500 pies, unos 3.500 metros. Bastante alto”, detallaron. Para minimizar riesgos, viajaron solo dos personas y aligeraron el peso del Cessna, teniendo en cuenta la exigencia del trayecto.

El destino final fue el Festival Aéreo organizado por el Aeroclub de Villarrica, que este año celebra sus 80 años de historia. “Todos los años se hace este evento y vienen muchos aviones de Argentina. Esta vez cruzaron más de 30, y hay gente de Salta, Buenos Aires, San Luis, Brasil, Uruguay y Paraguay”, explicaron. En total, estiman que participan más de 60 aeronaves, además de helicópteros, en un encuentro de gran nivel y convocatoria.

El festival ofrece espectaculares shows aéreos, acrobacias, exhibiciones estáticas, paracaidismo y los tradicionales vuelos populares, que permiten al público vivir la experiencia de volar. En tierra, la propuesta se completa con foodtrucks, stands gastronómicos, emprendedores locales y un ambiente familiar que lo convierte en uno de los panoramas turísticos más esperados del año.

“Estamos contentos, felices y cansados”, resumieron los pilotos, que aprovecharon para destacar el excelente estado del avión. “Ese Cessna 172 que la gente ve todos los fines de semana paseando familias en Castex también cruzó la Cordillera de los Andes. Está impecable y no se pierdan la oportunidad de hacer un bautismo de vuelo, es algo hermoso”.

La travesía de Darío Perera y Eduardo Evangelista no solo representa un logro personal, sino también un motivo de orgullo colectivo. Castex volvió a decir presente en el cielo, demostrando que desde un aeroclub del interior también se pueden alcanzar grandes desafíos. El nombre del pueblo, una vez más, voló alto.