En un comunicado difundido públicamente, los diputados que no acompañaron la Ley de licitación —Hipólito Altolaguirre, Gisela Cuadrado y Sergio Pregno (UCR), Celeste Rivas y Noelia Viara (PRO-MID), y Sandra Fonseca y Maximiliano Aliaga (Comunidad Organizada)— sostuvieron que la falta de oferentes es “una prueba contundente de la errática política energética del gobierno provincial”.
Sin empresas interesadas
Según señalaron en el documento, ninguna empresa adquirió el pliego ni accedió al denominado Data Room para analizar la información técnica del área hidrocarburífera más importante de la provincia. “Nadie quiso invertir ni producir en El Medanito”, remarcaron.
Los legisladores opositores afirmaron que durante el debate legislativo advirtieron sobre la falta de condiciones competitivas y cuestionaron la transparencia del proceso, tanto en el tratamiento parlamentario como en el ámbito de la Secretaría de Energía y Minería.

Acusaciones de presión y falta de mercado
En el comunicado, indicaron que durante el tratamiento de la ley hubo “presiones sindicales, periodísticas y políticas” para aprobar el proyecto sin modificaciones sustanciales. También rechazaron las críticas que los señalaban como opositores al desarrollo y al empleo.
“La concesión estratégica por 25 años no podía aprobarse bajo presión ni con condiciones alejadas del mercado real”, expresaron.
Impacto en 25 de Mayo y la economía provincial
Los diputados advirtieron que el fracaso de la licitación genera incertidumbre en la localidad de 25 de Mayo y entre los trabajadores vinculados a la actividad petrolera. Recordaron además que El Medanito representa una porción significativa de la producción hidrocarburífera y de los ingresos económicos de La Pampa.
Finalmente, plantearon que la provincia necesita “reglas competitivas, previsibilidad y una estrategia seria para atraer capital productivo”, y aseguraron que cuando no hay inversiones “el problema no es el mercado, sino las decisiones políticas que generan inseguridad jurídica”.
La situación abre un nuevo capítulo en el debate energético pampeano y deja interrogantes sobre los próximos pasos que dará el Gobierno provincial respecto al futuro del área petrolera.


















