El gremio confirmó la decisión tras la reciente sanción de la reforma laboral en el Senado de la Nación Argentina y manifestó su rechazo a los cambios aprobados, al considerar que implican un retroceso en materia de derechos laborales y afectan las condiciones de trabajo de los docentes y otros sectores.
Desde CTERA señalaron que el paro responde tanto a reclamos salariales como a la defensa de la educación pública. En ese sentido, advirtieron sobre la pérdida del poder adquisitivo, la necesidad de convocar a la paritaria nacional docente y la restitución de fondos destinados a programas educativos.
La organización sindical sostuvo que la reforma laboral podría profundizar la precarización y flexibilización del empleo, y cuestionó el rumbo de las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional.
En varias provincias, el inicio de clases se verá afectado por la adhesión de los gremios de base. Además del paro, se prevén movilizaciones, concentraciones y actividades públicas para visibilizar el reclamo.
De esta manera, el comienzo del calendario escolar 2026 se da en un escenario de conflicto entre el sector docente y el Ejecutivo nacional, con impacto directo en millones de estudiantes en todo el país.








