El incremento se produce por el sistema de cálculo que se aplica actualmente para determinar las dietas legislativas. Los haberes de los senadores están atados al valor de los módulos salariales del Congreso, por lo que cada vez que se acuerdan aumentos para los trabajadores legislativos, esos incrementos impactan automáticamente en los salarios de los integrantes de la Cámara alta.
Con la última actualización salarial acordada para los empleados del Congreso, las dietas de los senadores pasarán de unos $10,2 millones brutos a más de $11,5 millones mensuales, lo que representa un incremento cercano al 10%.
La dieta de un senador se compone actualmente de 4.000 módulos, distribuidos entre salario básico, gastos de representación y un adicional por desarraigo, estructura que fue aprobada el año pasado cuando el Senado modificó el sistema de remuneraciones.
El nuevo aumento vuelve a poner en el centro del debate público el nivel de ingresos de los legisladores nacionales, especialmente en un contexto económico marcado por la inflación y los ajustes del gasto público.
Además, se mantiene una marcada diferencia entre ambas cámaras del Congreso: mientras los senadores superarán los $11 millones brutos, los diputados nacionales perciben alrededor de $6 millones mensuales, casi la mitad.
El incremento comenzará a reflejarse en las liquidaciones salariales correspondientes al mes de marzo.
Fuente: Noticias Argentinas.








