La decisión establece que los productores podrán contratar directamente a veterinarios privados acreditados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para aplicar las vacunas obligatorias, en lugar de depender exclusivamente de los entes sanitarios que organizaban las campañas en cada región.
De acuerdo a lo informado oficialmente, el objetivo de la medida es modernizar el sistema de vacunación, otorgar mayor libertad a los productores y generar competencia entre profesionales veterinarios, manteniendo al mismo tiempo los controles sanitarios exigidos por el organismo nacional.
El nuevo esquema comenzará a implementarse de manera gradual y convivirá inicialmente con el sistema actual, que en muchas zonas del país es coordinado por fundaciones o entes sanitarios encargados de organizar las campañas de vacunación.

Desde el SENASA aclararon que la vacunación continuará siendo obligatoria, tanto para la fiebre aftosa como para la brucelosis bovina, enfermedades que forman parte de los programas sanitarios estratégicos de la ganadería argentina.
En el caso de la brucelosis, la normativa vigente establece la vacunación obligatoria de las terneras entre los 3 y 8 meses de edad, mientras que la campaña contra la fiebre aftosa se realiza periódicamente para proteger el estatus sanitario del país y garantizar la apertura de mercados internacionales para la carne argentina.
La medida busca simplificar el sistema sanitario y adaptarlo a nuevas modalidades de trabajo, manteniendo los controles necesarios para preservar la sanidad del rodeo bovino argentino.
Fuente: Noticias Argentinas.



















