El local, que funciona desde hace seis años en el inmueble perteneciente a Racing Club, se convirtió en un punto de encuentro habitual para vecinos y visitantes. Sin embargo, la caída del consumo y el aumento de los costos llevaron a su propietario, Gastón Bargas, a tomar la difícil decisión de bajar las persianas.
Según explicó el comerciante, la medida responde a un balance económico cada vez más complicado que hace inviable sostener la actividad.
“Cerramos por el balance económico, los gastos fijos y porque no hay movimiento. Castex está muy parado”, expresó.
Bargas también manifestó su preocupación por el impacto laboral que tendrá el cierre del establecimiento.
“Lo que más me duele es mi personal. Las chicas son muy destacadas en sus funciones y van a quedar sin trabajo”, lamentó.

El propietario señaló que la intención ahora es vender el fondo de comercio, con la esperanza de que alguien continúe con la actividad gastronómica en el lugar.
“Seguramente va a ser un plazo corto. Cerraremos las puertas y ojalá que quien compre pueda seguir y le vaya bien”, agregó.
La noticia generó tristeza entre clientes habituales, ya que Topacio llevaba cerca de 18 años de historia atendiendo al público, consolidándose como uno de los bares reconocidos de la localidad.
El cierre dejará nueve personas sin empleo, reflejando el impacto que la actual coyuntura económica tiene sobre los comercios y el trabajo en la localidad.















