La tregua, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, tendrá una duración inicial de 10 días. Sin embargo, Israel dejó en claro que continuará con una estrategia militar activa en la región.
Según lo informado, el Gobierno israelí busca sostener una “zona de seguridad” de aproximadamente 10 kilómetros dentro del sur libanés, con el objetivo de mantener alejadas a las fuerzas de Hezbollah de su frontera.
Netanyahu remarcó que no aceptará condiciones que limiten la libertad de acción militar de Israel y planteó como requisito central el desmantelamiento de las estructuras del grupo Hezbollah en la zona.

La decisión genera fuerte rechazo en el Líbano, donde distintos sectores consideran que la permanencia de tropas israelíes contradice el espíritu del alto el fuego y representa una forma de ocupación.
En paralelo, Hezbollah advirtió que no permitirá la libre circulación de fuerzas israelíes en territorio libanés, lo que mantiene un escenario de alta tensión a pesar de la tregua anunciada.
El conflicto, que lleva semanas de escalada, dejó miles de víctimas y una grave crisis humanitaria en el sur del Líbano, mientras la comunidad internacional intenta avanzar en negociaciones hacia una paz más duradera.














