Un lamentable episodio ocurrido este jueves a las 18:40 horas vuelve a poner en evidencia la imprudencia y la falta de responsabilidad con la que algunos conductores circulan por nuestras calles.
Un camión que transitaba a alta velocidad por Avenida Perón, en dirección al centro de la localidad, atropelló a una perra blanca. Tras el impacto, el conductor no se detuvo y continuó su marcha, dejando al animal gravemente herido sobre el asfalto.
La escena fue desgarradora: la perrita agonizó durante varios minutos junto a su dueña, quien, en estado de shock, intentó desesperadamente salvarle la vida. Pese a sus esfuerzos, el animal murió en el lugar.

El hecho generó una profunda indignación entre vecinos y testigos, no solo por la violencia del impacto, sino por la indiferencia del conductor ante el sufrimiento de un ser vivo.
Avenida Perón es una arteria altamente transitada por ciclistas, familias, niños y personas que pasean con sus mascotas. Conductas irresponsables como esta no solo provocan tragedias evitables, sino que también ponen en riesgo la seguridad de toda la comunidad.
Lo ocurrido no puede naturalizarse. Es necesario reforzar los controles y, sobre todo, promover una mayor conciencia vial. El respeto por la vida —en todas sus formas— debe ser un valor fundamental en la vía pública.















