La iniciativa contempla tareas coordinadas entre equipos técnicos de ambas provincias, con intervenciones orientadas a optimizar el drenaje natural y reducir los riesgos de anegamientos en campos y caminos rurales.
Desde los organismos involucrados destacaron que el objetivo principal es lograr un manejo más eficiente del agua en una región caracterizada por su baja pendiente, lo que dificulta el escurrimiento y genera complicaciones recurrentes, especialmente en períodos de precipitaciones abundantes.
En ese sentido, se prevé avanzar con obras hidráulicas y acciones de mantenimiento que permitan encauzar mejor los excedentes hídricos, favoreciendo tanto la producción agropecuaria como la circulación en la zona.

El trabajo articulado entre ambas provincias busca dar respuesta a una problemática histórica del área, donde la coordinación resulta clave debido a que los cursos de agua atraviesan límites jurisdiccionales.















