A partir de la denuncia, se ordenaron allanamientos en domicilios vinculados al adolescente. En uno de ellos, perteneciente a su padre, los efectivos secuestraron varias armas de fuego, municiones y elementos relacionados, lo que agravó el cuadro judicial.
Según trascendió, entre el material incautado había carabinas, una pistola, una escopeta y distintos tipos de proyectiles. También se hallaron dispositivos como visores, lo que llevó a los investigadores a considerar la magnitud del arsenal encontrado.
En paralelo, la Justicia dispuso el secuestro de celulares y otros dispositivos electrónicos del menor para avanzar en el análisis del origen y alcance de las amenazas.
Por el hecho, se inició una causa contra el padre del adolescente por presunta tenencia irregular de armas, mientras que el caso continúa bajo investigación con intervención de organismos judiciales y áreas vinculadas a la niñez.
El episodio se suma a otros hechos similares registrados en distintos puntos del país y vuelve a poner en foco la preocupación por amenazas en ámbitos escolares.









