En medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, se conocieron nuevos detalles sobre las remodelaciones realizadas en la vivienda del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ubicada en un country de Exaltación de la Cruz.
Según la declaración del contratista Matías Tabar ante la Justicia federal, las obras demandaron un total de aproximadamente 245.000 dólares, monto que habría sido abonado en efectivo para llevar adelante diversas mejoras en la propiedad.
Las refacciones se extendieron durante unos diez meses, entre septiembre de 2024 y julio de 2025, e incluyeron trabajos estructurales y la incorporación de elementos considerados de alta gama.

Entre los gastos más llamativos se destacan:
- La construcción de una pileta con cascada en el jardín
- Un quincho completo
- Una parrilla de lujo, valuada en torno a los 15.000 dólares
- Equipamiento adicional como climatización del agua, carpintería a medida y detalles de terminación premium
Además, el contratista aportó documentación como presupuestos, contratos y facturas, que forman parte del expediente judicial. La magnitud de las obras y el volumen de dinero involucrado se convirtieron en un punto central de la investigación.
Uno de los aspectos que analiza la Justicia es la posible desproporción entre los ingresos declarados del funcionario y el nivel de gasto registrado en la propiedad.
Según se informó, el costo de las refacciones incluso habría superado ampliamente el valor original de compra de la vivienda, estimado en alrededor de 120.000 dólares.
Mientras avanza la causa en los tribunales federales, el caso genera fuerte repercusión política y mediática, y podría derivar en nuevas medidas judiciales para determinar el origen de los fondos utilizados.














