Ante un gran marco de público y con ambas parcialidades acompañando a sus equipos, el encuentro estuvo lejos de las expectativas que suelen generar este tipo de partidos. Durante los 90 minutos predominó la lucha en la mitad de la cancha, con escasas situaciones de peligro frente a los arcos y pocas emociones para los espectadores.
Tanto el Bohemio como el Albo mostraron intensidad y entrega, pero carecieron de claridad en los últimos metros para romper el cero. Las defensas se impusieron sobre los ataques y los arqueros tuvieron una tarde relativamente tranquila.
La incidencia más importante del encuentro se produjo a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando el mediocampista de Estudiantil, Fabricio Jara, vio la tarjeta roja y dejó a su equipo con diez jugadores en el tramo final del partido.


Pese a la inferioridad numérica, el conjunto local logró sostener el resultado hasta el pitazo final, y el clásico terminó sin ventajas para ninguno de los dos.
De esta manera, Estudiantil y Racing repartieron puntos en un clásico discreto desde lo futbolístico, que tuvo más tensión y entrega que situaciones de gol.



















