Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, fue docente y una de las principales figuras de la lucha por los derechos humanos en Argentina. Se incorporó a las Madres de Plaza de Mayo tras la desaparición de su hijo, Alejandro Almeida, en 1975, y desde entonces se convirtió en una voz emblemática en la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
Hasta este año continuó participando activamente en actos, movilizaciones y actividades vinculadas a los derechos humanos. En abril había recibido un Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires en reconocimiento a su trayectoria.
La noticia generó una fuerte conmoción en el ámbito político, social y de los organismos de derechos humanos de todo el país.




















