La sentencia fue dictada por un tribunal de la provincia de Qom y también alcanzó a ocho integrantes de su banda y equipo de producción. Según el fallo, el grupo difundió “contenido vulgar e inmoral” a través de plataformas digitales.
El caso se originó en diciembre de 2024, cuando Ahmadi, de 29 años, transmitió un recital desde un antiguo caravasar mediante su canal de YouTube. Durante la presentación interpretó varias canciones sin utilizar hiyab, con el cabello descubierto y vistiendo un vestido negro de hombros descubiertos, desafiando las estrictas normas vigentes en la Irán.
La grabación del espectáculo, de 27 minutos de duración, acumula actualmente cerca de tres millones de visualizaciones. Tras la difusión del concierto, la artista fue detenida por las autoridades, aunque posteriormente recuperó la libertad bajo fianza.

Ahmadi nació en la ciudad de Nowshahr y además de su carrera musical se graduó en dirección cinematográfica en la Universidad Internacional Soureh.
La condena se produce en un contexto de creciente resistencia de muchas mujeres iraníes a las normas de vestimenta obligatorias. Desde las protestas de 2022 bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad”, desencadenadas tras la muerte de Mahsa Amini, numerosas mujeres continúan desafiando públicamente el uso obligatorio del velo como símbolo de protesta y búsqueda de mayores libertades individuales.




















