Los trabajos consistieron en la colocación de tierra y ripio de manera provisoria, con tareas de compactación para restablecer la circulación vehicular en ambos sentidos.
Si bien el tránsito quedó habilitado, las autoridades remarcaron que se trata de una solución precaria y transitoria. El agua continúa escurriendo por debajo de la ruta y existe la posibilidad de que el terreno vuelva a ceder si las condiciones empeoran.
Se recomienda circular con extrema precaución al atravesar el sector, respetando la señalización y reduciendo la velocidad.

El peligro de un nuevo corte no está descartado.
Fuente: La Trocha 9 de Julio y Casares On Line.




















