Según informó Radio Génesis, una vecina de La Humada, identificada como Maira Castilla, realizó una denuncia pública en la que cuestionó la atención médica que recibió en el Centro de Salud de la localidad durante su embarazo y solicitó que se investigue el accionar del profesional que la asistió.
Según relató, el miércoles alrededor de las 22 comenzó con un abundante sangrado, por lo que concurrió de inmediato al Centro de Salud. Allí fue atendida por un enfermero, quien se comunicó telefónicamente con el médico de guardia. De acuerdo con el testimonio de la mujer, el profesional respondió que la situación era «normal» y que «no era nada», por lo que regresó a su domicilio sin ser examinada.
La denunciante señaló que a la mañana siguiente volvió al establecimiento sanitario debido a que el sangrado había aumentado. En esa oportunidad fue atendida por el Dr. Francisco Pinol, quien, según manifestó, le realizó un tacto vaginal, aunque no le brindó mayores explicaciones sobre el estado del embarazo.

Además, aseguró que durante la consulta el profesional le expresó que «es normal perder los embarazos» y que «si no hubiese sabido que estaba embarazada, no hubiera ido por ese simple sangrado». También afirmó que, tras el primer tacto, el sangrado se intensificó y que sintió que sus preocupaciones fueron minimizadas.
Castilla sostuvo que durante toda la atención únicamente se le practicaron dos tactos vaginales y que no se solicitaron análisis de sangre, estudios complementarios ni una ecografía para evaluar la evolución del embarazo.
Asimismo, manifestó que nunca fue derivada a un centro de mayor complejidad, pese a que el Centro de Salud de La Humada no cuenta con los recursos necesarios para realizar ese tipo de estudios.
De acuerdo con su relato, luego de permanecer en reposo durante toda la jornada y continuar con abundantes pérdidas de sangre, regresó nuevamente al Centro de Salud durante la tarde-noche, pero aseguró que tampoco fue trasladada para una evaluación de mayor complejidad.
Ante la persistencia del cuadro, decidió viajar por sus propios medios al Hospital Teodoro J. Schestakow, de San Rafael, Mendoza. Allí, según indicó, fue atendida de inmediato, le realizaron análisis de sangre y otros estudios, quedó internada y posteriormente debió ser sometida a un legrado uterino.
Actualmente, la mujer indicó que se encuentra recuperándose físicamente, aunque aseguró que no recibió asistencia psicológica. Además, consideró que la atención recibida en La Humada fue insuficiente y sostuvo que estuvo expuesta a riesgos evitables.
Por ese motivo, solicitó que las autoridades sanitarias competentes investiguen lo sucedido y determinen si existieron responsabilidades en la atención brindada.
«Los hechos relatados corresponden exclusivamente a la denuncia y al testimonio público de la paciente», destacó el medio Radio Génesis. Hasta el momento no se conoce una respuesta oficial del profesional mencionado ni de las autoridades sanitarias respecto de las acusaciones.


















