🌙
📍 Eduardo Castex
Cargando...
ST --° Mín --° / Máx --°
--°
☁️

Chile: echaron a un policía por comerse los «chizitos» del auto donde murió un niño durante un brutal asalto

Un insólito y repudiable episodio sacude a Chile. Un funcionario de Carabineros fue dado de baja luego de ser descubierto consumiendo un paquete de snacks que se encontraba dentro del vehículo donde, días antes, había muerto un niño de 12 años durante un violento robo.

El hecho ocurrió en la comuna de San Bernardo, en la Región Metropolitana de Santiago, y fue detectado gracias a las cámaras de seguridad de la dependencia policial donde el automóvil permanecía secuestrado como parte de la investigación por el homicidio del menor.

Según trascendió, el efectivo abrió el vehículo bajo custodia, tomó un paquete de «Chis Pop», un producto similar a los chizitos, y comenzó a comerlo. La conducta fue considerada una grave violación a los protocolos de preservación de pruebas y a las normas éticas de la institución.

Como consecuencia, Carabineros resolvió su inmediata desvinculación, inició un sumario administrativo y remitió los antecedentes a la Justicia para determinar si corresponde una eventual responsabilidad penal.

Un crimen que conmocionó al país

El automóvil había quedado bajo custodia tras el asesinato de Alejandro, un niño de 12 años que perdió la vida durante una violenta «encerrona», modalidad delictiva utilizada para robar vehículos.

El ataque ocurrió el pasado 23 de junio, cuando delincuentes interceptaron el auto familiar. Durante el asalto, el menor quedó atrapado con el cinturón de seguridad y fue arrastrado por varios kilómetros mientras los ladrones escapaban, sufriendo heridas fatales.

El crimen provocó una profunda conmoción en Chile y generó un amplio reclamo por mayor seguridad. Los presuntos autores del hecho fueron detenidos pocas horas después y permanecen a disposición de la Justicia.

Ahora, el comportamiento del policía encargado de custodiar el vehículo volvió a poner el caso en el centro de la escena, generando indignación entre la familia de la víctima y la opinión pública, al tratarse de un automóvil que constituía una prueba clave en una de las causas criminales más impactantes del año.