El indicador refleja el grado de utilización de la infraestructura productiva del país y evidencia que más del 40% de la capacidad industrial permaneció sin uso durante el quinto mes del año.
Entre los sectores con mayor nivel de actividad se destacaron la refinación del petróleo, las industrias metálicas básicas, la producción de sustancias y productos químicos, papel y cartón y alimentos y bebidas, todos por encima del promedio general.
En contraste, algunos rubros continuaron mostrando un marcado deterioro. La industria metalmecánica (excepto automotores) volvió a ubicarse entre las más afectadas, acompañada por otros sectores vinculados a la producción de bienes durables, que siguen sintiendo el impacto de la menor demanda y la desaceleración de la actividad manufacturera.

Los datos del organismo estadístico nacional se conocen en un contexto en el que la producción industrial también mostró un retroceso. De acuerdo con el INDEC, en mayo la actividad manufacturera registró una caída interanual del 5,7%, lo que se reflejó en un menor aprovechamiento de la capacidad instalada del sector.
La evolución de este indicador es seguida de cerca por economistas y empresarios, ya que constituye una referencia sobre el nivel de actividad de la industria y las perspectivas de inversión y empleo en el sector manufacturero.


















