La medida fue confirmada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), tras la finalización de investigaciones realizadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, utilizada por Washington para responder a prácticas comerciales consideradas desleales o vinculadas a violaciones de derechos humanos.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, sostuvo que el objetivo es corregir prácticas que distorsionan el comercio internacional, especialmente aquellas relacionadas con la utilización de trabajo forzoso.
¿Cómo afecta a la Argentina?
Para la Argentina, el arancel general será del 10%, el mismo nivel que se aplicará a países como Canadá, México, India, Indonesia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Malasia, Pakistán, Reino Unido y Bangladesh, entre otros.

No obstante, la resolución contempla la posibilidad de exenciones para determinados productos o sectores, aunque hasta el momento el Gobierno estadounidense no precisó cuáles serán los rubros beneficiados. Según la USTR, esas excepciones podrán otorgarse a países que demuestren el cumplimiento de normas destinadas a impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
Otros países alcanzados
En el caso de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza, algunos productos estarán alcanzados por aranceles de entre el 10% y el 12,5%, mientras que para el resto de los países incluidos en la medida el gravamen será del 12,5%.
La administración Trump también recordó que anteriormente había anunciado aranceles del 50% para determinados productos de Canadá y del 25% para productos provenientes de Brasil, aunque esas medidas corresponden a esquemas específicos.



















