🌙
📍 Eduardo Castex
Cargando...
ST --° Mín --° / Máx --°
--°
☁️

La NASA reveló una impactante imagen 3D que muestra la verdadera forma de la Tierra

La visualización, basada en más de mil millones de mediciones satelitales, permite observar cómo las variaciones del campo gravitatorio moldean el planeta.

Lejos de ser una esfera perfecta, la Tierra tiene una forma irregular conocida como geoide, determinada por las variaciones de su campo gravitatorio. Aunque este concepto es conocido desde hace décadas, la NASA difundió una nueva visualización tridimensional que permite apreciar esas deformaciones con un nivel de detalle sin precedentes.

La imagen representa cómo sería la superficie terrestre si los océanos estuvieran completamente en reposo y solo respondieran a la fuerza de gravedad, sin la influencia de corrientes, vientos o mareas.

El modelo fue elaborado a partir de más de mil millones de observaciones realizadas durante 15 años por 19 satélites, entre ellos las misiones GRACE de la NASA y GOCE de la Agencia Espacial Europea (ESA).

¿Qué muestra la imagen?

Las elevaciones y depresiones que se observan no corresponden a montañas, océanos o accidentes geográficos, sino a las variaciones del campo gravitatorio provocadas por la distribución desigual de la masa en el interior del planeta.

En las regiones donde existe una mayor concentración de masa, la gravedad es ligeramente más intensa; donde la densidad es menor, la atracción gravitatoria disminuye. Ese comportamiento es el que da origen al geoide.

La visualización refleja diferencias que van desde 85 metros por encima del nivel medio, en zonas como Islandia, hasta 106 metros por debajo, en el sur de la India.

La NASA aclaró que estas irregularidades fueron exageradas unas 10.000 veces para que puedan apreciarse a simple vista, ya que en la realidad serían prácticamente imperceptibles.

¿Para qué sirve este modelo?

Además de ofrecer una representación inédita de la forma del planeta, el modelo tiene importantes aplicaciones científicas. Permite estudiar el comportamiento de los océanos, monitorear las variaciones del nivel del mar, analizar las corrientes marinas, seguir el derretimiento de los glaciares y comprender cómo se redistribuye el agua sobre los continentes.

También ayuda a conocer mejor la estructura interna de la Tierra y a detectar cambios que, mediante otros métodos de observación, podrían pasar desapercibidos.