El accidente ocurrió durante un recorrido organizado por la empresa Macuco Safari, cuando, por causas que aún son investigadas, el bote perdió estabilidad y se dio vuelta en medio de la crecida que presenta el río Iguazú. Todos los ocupantes cayeron al agua.
La empresa confirmó el fallecimiento del joven. Además, otros dos turistas neerlandeses fueron rescatados y trasladados al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, en Foz do Iguazú. Uno de ellos, un hombre de 49 años, permanece consciente, orientado y respirando por sus propios medios, mientras que el otro, su yerno, no requirió atención médica, aunque quedó en observación.
Tras el siniestro, efectivos de la Armada de Brasil participaron del operativo de rescate y de las primeras pericias en el lugar. La investigación quedó a cargo de la Capitanía Fluvial del Río Paraná para determinar las causas del vuelco.




















