La Justicia condenó a Martín Nicolás Yanionis Giménez, de 27 años, por falsificar las firmas de un hombre y una mujer que se encontraban imputados en causas penales relacionadas con siniestros viales.
El policía recibió una pena de un año de prisión en suspenso, además de inhabilitación absoluta por el doble de tiempo y el cumplimiento de reglas de conducta durante dos años. Entre ellas deberá fijar domicilio y presentarse ante la Unidad de Abordaje de Personas en Conflicto con la Ley Penal.
La sentencia fue dictada por el juez de control de Santa Rosa Gabriel Tedín, quien homologó un acuerdo de juicio abreviado presentado conjuntamente por el fiscal general Máximo Paulucci, el defensor oficial Marco Mezzasalma y el acusado, quien reconoció la autoría de los hechos.

Firmas falsas en tres actas
Según quedó acreditado, Yanionis Giménez cometió los delitos de falsificación de documento público y uso de documento público falso en dos hechos, agravados por su condición de funcionario público.
Los hechos ocurrieron cuando se desempeñaba como oficial ayudante y estaba a cargo de la confección de sumarios policiales en la División de Accidentología de la Unidad Regional I.
En uno de los expedientes falsificó la firma de una mujer en un acta de entrega en depositario judicial y en un acta de notificación en libertad. En otro sumario hizo lo mismo con la firma de un hombre en un acta de entrega en depositario judicial.
Ambas personas estaban imputadas en causas penales por lesiones graves derivadas de siniestros viales.
Un superior detectó las irregularidades
Las falsificaciones salieron a la luz cuando un jefe le reclamó al oficial la entrega de ambos sumarios, que se encontraban atrasados.
Al recibir la documentación, el superior observó a simple vista posibles adulteraciones en las firmas. A partir de ello, junto con otro jefe, convocaron a las dos personas involucradas, quienes desconocieron las rúbricas que figuraban en las actas.
Incluso, la mujer manifestó que ya había vendido el vehículo con el que había protagonizado el siniestro.
Posteriormente intervinieron peritos de la Agencia de Investigación Científica (AIC), dependiente del Ministerio Público Fiscal. Los estudios determinaron que las firmas no pertenecían al hombre ni a la mujer y que el contenido de los documentos había sido completado de puño y letra por el propio policía.
Con esas pruebas y la admisión de responsabilidad del acusado, se arribó al acuerdo de juicio abreviado que finalmente fue homologado por la Justicia.


















