Las ventas en los comercios minoristas pymes de Argentina durante el Día de la Madre 2026 disminuyeron un 1,4% respecto del año anterior, medidas a precios constantes, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Con este resultado, la celebración acumula cinco caídas interanuales consecutivas, reflejando las dificultades que atraviesa el consumo y el impacto de las restricciones económicas sobre las decisiones de compra de las familias.
El informe señala que, aunque los comerciantes implementaron descuentos, promociones especiales y financiación en cuotas, estas herramientas resultaron insuficientes para revertir la tendencia negativa. En muchos casos, permitieron sostener las operaciones, pero a costa de reducir los márgenes de rentabilidad.

Un ticket promedio de $63.197 y consumidores más cautelosos
El gasto promedio por operación se ubicó en $63.197, con diferencias importantes entre los distintos rubros comerciales.
El comportamiento de los consumidores estuvo caracterizado por la búsqueda de precios accesibles, la comparación de ofertas y la preferencia por regalos de menor valor.
Las compras de último momento también marcaron la actividad, mientras que las opciones de financiación en tres y seis cuotas se convirtieron en un factor determinante para concretar numerosas operaciones.
De acuerdo con CAME, estas condiciones muestran un escenario de demanda contenida, en el que las familias mantienen una actitud prudente frente a los gastos no esenciales.
Para la mayoría de los comercios, la fecha no cambió el panorama
El relevamiento también analizó la incidencia del Día de la Madre sobre la actividad comercial de octubre.
El 39,9% de los comerciantes consideró que la celebración tuvo un impacto moderado, mientras que el 31,7% sostuvo que ayudó a incrementar las ventas, aunque sin modificar significativamente el panorama general.
Por otra parte, el 19,3% indicó que la fecha no tuvo incidencia en su actividad y solamente el 9% la consideró fundamental para impulsar las ventas del mes.
En cuanto al cumplimiento de las expectativas, el 51,3% de los comercios informó que vendió lo previsto, mientras que el 32,5% obtuvo resultados inferiores a sus estimaciones. Solo el 16,2% logró superar las expectativas iniciales.
Estos indicadores reflejan que, si bien el Día de la Madre continúa siendo una de las fechas comerciales tradicionales más importantes, su capacidad para dinamizar el consumo se encuentra limitada por la situación económica.
Cuatro de los seis rubros registraron caídas
El análisis sectorial reveló que cuatro de los seis sectores relevados tuvieron resultados negativos en comparación con 2025.
Electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video encabezaron las caídas, con una disminución del 3,6%. El ticket promedio fue de $72.581 y las ventas se concentraron principalmente en productos pequeños y de menor costo.
Cosméticos y perfumería registraron una retracción del 3,2%, aunque presentaron el ticket promedio más elevado del relevamiento, con $88.000. Las condiciones climáticas adversas también afectaron la concurrencia a los comercios en distintas regiones del país.
Equipos periféricos, accesorios y celulares experimentaron una baja del 3,2%, con un gasto promedio de $60.089. Los consumidores priorizaron accesorios económicos, como auriculares, fundas y relojes inteligentes, y postergaron la renovación de teléfonos.
Calzado y marroquinería mostraron una caída del 2,2%, con un ticket promedio de $67.332. Las ventas se orientaron principalmente hacia calzado de uso diario y artículos pequeños, con una fuerte dependencia de las promociones.
Librerías e indumentaria, los únicos sectores con resultados positivos
A diferencia de los demás rubros, librería registró un crecimiento interanual del 3,4%, convirtiéndose en el sector de mejor desempeño durante la celebración.
Con un ticket promedio de $37.638, el más bajo de los rubros analizados, los libros se posicionaron como una alternativa accesible para quienes buscaban realizar un regalo sin comprometer demasiado el presupuesto familiar.
Entre los productos más elegidos se destacaron los títulos de cocina, desarrollo personal y otras publicaciones de precios económicos.
Por su parte, indumentaria presentó una leve mejora del 0,1%, con un gasto promedio de $55.416.
En este segmento, las ventas estuvieron impulsadas por prendas livianas de temporada y ropa deportiva, aunque las promociones 2×1, 3×2 y los descuentos de hasta el 20% resultaron fundamentales para atraer compradores.
Las promociones sostuvieron las ventas, pero afectaron la rentabilidad
Uno de los aspectos destacados del informe fue la fuerte dependencia del comercio respecto de las promociones y los sistemas de financiación.
En numerosos establecimientos, las cuotas sin interés, los descuentos bancarios y las rebajas por pago al contado se transformaron en herramientas indispensables para concretar operaciones.
Sin embargo, los comerciantes advirtieron que los costos financieros y las bonificaciones aplicadas redujeron sus márgenes de ganancia.
El relevamiento de CAME concluye que el Día de la Madre 2026 representó un alivio temporal para una parte del comercio minorista, pero no logró revertir la tendencia de debilidad del consumo.
De esta manera, la celebración volvió a reflejar las dificultades que enfrentan tanto los pequeños y medianos comercios como las familias argentinas, que continúan ajustando sus decisiones de compra a presupuestos cada vez más condicionados.



















