Las consecuencias del fenómeno climático El Niño comienzan a sentirse más allá de las lluvias y las tormentas que afectan a buena parte del territorio argentino. Las dificultades para cosechar y transportar productos frutihortícolas están provocando una reducción de la oferta en distintos mercados, con aumentos que ya llegaron a los comercios de Eduardo Castex.
Walter Scheffer, de Plan-Co Supermercados, confirmó que los incrementos comenzaron a registrarse hace aproximadamente una semana y que algunos productos experimentaron subas muy importantes.
«La verdura, por el tema del clima, de que llueve tanto, no la pueden cosechar y entonces hay poca oferta. Hay precios que se duplicaron o se triplicaron», explicó el comerciante.

Entre los productos más afectados mencionó los zapallos, la lechuga, el tomate y las verduras de hoja en general. Particularmente, destacó el caso de la calabaza, cuyo precio llegó a triplicarse.
Menor calidad y caída en las ventas
Scheffer explicó que el problema no se limita únicamente al incremento de los precios. Las condiciones climáticas también repercuten sobre la calidad de los productos que llegan a las góndolas.
«Aumenta y es mala calidad, porque este clima no ayuda a que sea de buena calidad la verdura», sostuvo.
El comerciante indicó que las dificultades aparecen especialmente cuando los períodos de lluvias se prolongan durante varios días y los productores no pueden ingresar a los campos para realizar las cosechas.
Según explicó, el abastecimiento no está interrumpido, aunque la mercadería disponible llega a valores considerablemente superiores.
«Si vos comprás, hay mercadería, pero comprás menos porque se vende menos. Al aumentar el precio, se vende menos y es ahí donde se regula la cantidad», detalló.
De esta manera, los comerciantes reducen sus compras para evitar acumular productos perecederos que, por sus elevados precios, tienen una menor salida comercial.
Scheffer aclaró que, por el momento, los fuertes incrementos se concentran en frutas y verduras, sin que se haya registrado un comportamiento similar en otros rubros del supermercado.
Qué está pasando en el país
La situación descripta en Eduardo Castex coincide con las advertencias que llegan desde distintos mercados concentradores del país.
En Rosario, desde el Mercado de Concentración de Fisherton señalaron que las precipitaciones y las dificultades para acceder a las zonas productivas están afectando la disponibilidad de papa, cebolla, calabaza, tomate y pimiento rojo.
De acuerdo con relevamientos difundidos este viernes 23 de octubre, en los mercados de productores la bolsa de papas pasó de valores de entre 9.000 y 10.000 pesos a ubicarse entre 20.000 y 30.000 pesos, según su variedad y presentación.
La calabaza también registró fuertes aumentos: una bolsa que habitualmente costaba alrededor de 20.000 pesos llegó a comercializarse a 60.000 pesos.
Por su parte, comerciantes rosarinos informaron que el cajón de tomates pasó de 25.000 a 35.000 pesos y el de pimiento rojo, de 80.000 a 100.000 pesos.
Estos valores corresponden a referencias comerciales de Rosario y no representan precios de venta relevados en Eduardo Castex.
Las lluvias excesivas también perjudican a las verduras de hoja, como lechuga, acelga y espinaca, debido al deterioro de los cultivos por la humedad persistente.
Los aumentos ya se reflejaban en las estadísticas nacionales
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), publicado el 12 de octubre con datos correspondientes a septiembre, mostró que el precio promedio ponderado de las principales hortalizas comercializadas en el Mercado Central de Buenos Aires había aumentado un 23,8% respecto de agosto.
Entre los incrementos más importantes se encontraban:
- Tomate: 73,6%.
- Cebolla: 45,1%.
- Zapallo: 20,3%.
- Batata: 8,1%.
En ese mismo período, la lechuga y la papa habían registrado bajas mayoristas, lo que demuestra que el comportamiento de los precios no es uniforme y puede cambiar rápidamente según las condiciones de producción y abastecimiento.
En el caso de las frutas, el relevamiento nacional mostró una reducción promedio del 5,8% en los precios mayoristas durante septiembre, aunque con aumentos en determinados cítricos. Esto evidencia que las variaciones dependen del producto, su región de origen y la época del año.
El Niño y las perspectivas para los próximos meses
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que durante octubre de 2026 el fenómeno El Niño se encuentra en una fase de fuerte intensidad, con perspectivas de continuidad e intensificación durante el último trimestre del año.
El pronóstico climático para octubre, noviembre y diciembre contempla una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales en amplias regiones del país, entre ellas el Litoral, sectores de Cuyo, Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense.
Si bien no todos los episodios de lluvia ni todos los incrementos de precios pueden atribuirse exclusivamente a El Niño, la persistencia de condiciones húmedas representa un riesgo para la producción y comercialización de alimentos frescos.
En este contexto, el exceso de agua puede dificultar el ingreso de maquinaria y trabajadores a los campos, demorar las cosechas, afectar la calidad de los productos y generar pérdidas.
¿Cuándo podrían estabilizarse los precios?
Para Scheffer, la recuperación dependerá fundamentalmente de que mejoren las condiciones climáticas en las regiones productoras y se normalice el ingreso de mercadería a los mercados concentradores.
El comerciante explicó que, una vez que cesen las lluvias prolongadas y los campos recuperen condiciones adecuadas para cosechar, la oferta podría comenzar a recomponerse.
Sin embargo, mientras persistan las dificultades, las familias castenses continuarán expuestas a precios elevados en productos esenciales de la canasta alimentaria, particularmente en aquellos de mayor consumo cotidiano.
La situación también plantea un desafío para los comercios, que deben afrontar costos superiores y adaptar sus compras a una demanda que se retrae ante los aumentos.





















