Durante muchos años, a causa de una reglamentación de Aduana de 1994, los viajeros que ingresaban con teléfonos celulares nuevos, computadoras o laptops por un valor que superara los 300 dólares, debían pagar una tasa equivalente al 50% del excedente a esa franquicia. Esto hacía que, por ejemplo, ingresar un teléfono desde el exterior fuese algo tan caro que fomentara el contrabando.
La nueva resolución de la AFIP que se anunció el viernes libera a los viajeros del pago de esos aranceles permitiendo que ingresen sin cargo un producto de cada una de esas categorías.
En el pasado reciente al llegar al país se registraba a las familias de viajeros buscando teléfonos o tablets como si se trataran de contrabandistas. Esta nueva resolución busca que los viajeros puedan ingresar libremente esos productos para su uso personal.


















