La niña perdió la vida en Santa Rosa, tras un cuadro de tos convulsa. Internada desde el jueves, se complicó su estado de salud y falleció este lunes. La directora de Epidemilología, Ana Bertone, confirmó que la madre no había sido vacunada.
El lunes por la tarde falleció en el Hospital Lucio Molas una beba de un mes y algunos días, afectada por tos convulsa. «Este caso ingresó el jueves al hospital y evolucionó desfavorablemente, entró a la terapia intensiva, hizo un cuadro grave y falleció el lunes a la tarde», dijo la directora de Epidemiología, Ana Bertone. “No tenemos constancia dentro de nuestro sistema de la vacunación con esta vacuna”, admitió.
La profesional aclaró que «la vacuna no ha faltado en ningún momento, no tenemos problema de stock con la vacuna triple, la que le corresponde a la embarazada». «Cuando van al vacunatorio, los vacunadores saben que hay que darle la vacuna». «Puede ser por falta de indicación o que la indicación estuvo y no se vacunó. No sé bien qué pasó, pero nosotros no tenemos constancia de la vacunación en este embarazo. Cada embarazo se debe vacunar la embarazada, no es que porque se vacunó en un embarazo anterior, no se va a vacunar en el que sigue. A partir de la semana 20 de gestación se tienen que vacunar en cada embarazo», remarcó.


«Esta enfermedad está circulando en el país y la provincia no es ajena a esta situación”, indicó la funcionaria. La profesional destacó que es una enfermedad que se previene con vacunación. Instó a la población a mantener el calendario de vacunación completo.
“La principal protagonista es la mujer embarazada. Si se vacuna, logramos que se generen anticuerpos, defensas, que le lleguen al bebé a través de la placenta y nazca con la defensas para sus primeros meses de vida. La vacunación contra coqueluche empieza a los dos meses, a los cuatro, a los seis, a los quince meses y al ingreso escolar y a los once años. Es una vacuna que tiene muchos refuerzos. Por eso es que está tantas veces en el calendario», explicó en conferencia de prensa este martes.
En el año 2012 en el país hubo un incremento de casos muy importante, con mortalidad en menores de un año y particularmente de seis meses, según contó. En ese momento, se implementó la vacunación en las embarazadas, que demostró ser efectiva. «Se han reducido los casos de fallecidos notablemente en el país. No quedan dudas de la vacunación de la embarazada: son dos vacunas, la antigripal por un lado y la vacunación con triple bacteriana (tétano, disteria y coqueluche) a partir de la semana 20 de gestación», añadió.
“Tenemos casos de coqueluche en chicos más grandes. El riesgo es en los más chicos. Sí hemos tenido casos graves en chiquitos, casi neonatos, ha habido muy graves. Pero fallecidos, hace varios años que no teníamos, sino me equivoco desde 2007″, apuntó.
«La enfermedad está circulando. Como el alerta está en los equipos de salud, tenemos muchos casos sospechosos que después se descartan y casos que después se confirman», indicó.
Consultada sobre el porcentaje de casos fatales, contestó: «No hay enfermedades sino enfermos. Esta enfermedad en un chiquito de tres años hace que haya un tratamiento ambulatorio, con antibióticos, no la pasa bien porque la tos es muy intensa, genera vómitos. Es una enfermedad que es difícil de sobrellevar, aunque puede no ser fatal».
«En cambio -diferenció-, en un bebe de un mes de vida, cuya mamá no fue vacunada, no tiene defensas, entonces la enfermedad puede ser mucho más grave».
Explicó que «cuando hay un caso sospechoso, vamos adonde convive el caso. Por eso hemos ido a los colegios, se les da a los compañeritos del mismo grado un antibiótico preventivo y se ve el calendario de vacunas como está, si es necesario adelantarlo o si lo dejamos como está. Cada caso es particular. Y se le da el mismo antibiótico a los que conviven en la familia».
Comentó que el principal síntoma es «una tos muy intensa, en accesos, una tos diferente».
«La persona tose, tose y después hace como una inspiración. Los más chiquitos se ponen morados. Esa tos por ahí genera vómitos, y las secreciones y mucosidad es diferente a lo habitual. No es el resfrío común. Ahora viene una época que empiezan a circular los virus respiratorios, hay como más confusión. Es diferente a los resfríos comunes», completó.
«El problema son los grandes que no hace consultas, tosen, tosen y ese es el problema, por ahí contagia a los más chiquititos. Y esos son los que llevan la peor parte. Lo más cardinal es la tos y su característica, no tanto la fiebre, no es un síntoma principal», aclaró.
Fuente: El Diario


















