El neoliberalismo concepto más moderno se puede decir populismo de derecha es un proyecto político, económico, social y cultural que tiene pretensiones hegemónicas, es decir, abarcar todo, generando consensos y sentidos comunes que muestren como natural e inevitable lo que tiene carácter político e histórico. Intenta instaurar en los países una sociedad de mercado, entendida esta como una sociedad en la que la coordinación y la articulación de los comportamientos humanos está regida por un sistema de precios de mercado que premia y castiga a cada integrante en función a la contribución que haga a la sociedad. Se detallan siete puntos para destacar y reflexiones de la economía actual del gobierno nacional.

- Las falsas excusas y falsas promesas
Las variables económicas han mostrado de modo contundente en 2018 que el programa económico instrumentado por Macri desde fines de 2015 fracasó: es profundamente regresivo y recesivo, inestable en el corto plazo, insustentable en el mediano e imposible por explosivo en el largo. Si bien durante 2015 Cambiemos prometió que no venía a hacer ni una devaluación ni menos todavía un gran ajuste, la realidad de estos años deja en claro que sus políticas son un duro golpe para los sectores medios, para las mayorías populares y también para comerciantes y productores nacionales.
Aunque los expertos en comunicación del gobierno se esfuerzan por diseñar nuevas y ocurrentes excusas para ocultar lo evidente, no es difícil ver que la responsabilidad no se debe a que “pasaron cosas” que vinieron desde afuera a arruinar las excelentes decisiones del gobierno, sino que es el resultado inexorable de la política neoliberal y anti-nacional que eligió instrumentar Mauricio Macri.

Lamentablemente, es imposible que la situación mejore con un ajuste todavía mayor, con más especulación, menos federalismo y mucho más endeudamiento. Puede decirse que ese es el primer y principal problema del Proyecto de presupuesto 2019: ratifica y profundiza el rumbo económico, hipotecando así el futuro de los argentinos.
/s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2018/11/30151107/Christine-Lagarde-Mauricio-Macri-G20-1920.jpg)
- El ajuste
El método para alcanzar el déficit cero es que todas las partidas crezcan menos que la inflación esperada. El incremento promedio previsto en los precios es de 32,7% para 2018 y de 34,8% para este año. Si esto se cumple, en los cuatro años de Macri la inflación totalizará el 217%, un doloroso y triste récord desde la hiper de fines de los ‘80.
Con esta inflación esperada, el ajuste en términos reales es bestial. Comparado con 2017 (último año completo), la reducción es -6% en Servicios Sociales; en Educación y Cultura es de -23%; en Vivienda y Urbanismo; -48%; en Promoción y asistencia social, -20%; en Salud -8%; en Ciencia y Técnica, -17%; en Agua potable y alcantarillado, -20%; en Trabajo, -30%. Es absoluta desolación. Macri retira al Estado de todas sus funciones esenciales y lo hace en un contexto de crisis económica y social.
En rigor de verdad, no todas las partidas se reducen en términos reales. Hay una sola que crece y mucho: los gastos vinculados a la Deuda Pública se elevan un 50%. Ajuste para todos y todas, menos para los acreedores. Ahí sí hay despilfarro.

- La deuda
La crisis de 2018 dejó al desnudo todas las mentiras y contradicciones del gobierno. Macri decía que se endeudaba para mantener el “gradualismo”, es decir, para no ajustar tanto. Ahora sostiene que esa política fue un error y que debe llevarnos a un ajuste feroz porque deben pagarse, además, los intereses de la deuda que contrajo en estos años. Nos endeudó para no ajustar y ahora ajusta mucho más por haberse endeudado.
En 2015, el 6% del presupuesto se destinaba a pagar deuda, ahora será un 16%. Todo lo que Macri le saca a salud, educación, ciencia, inversión social y obra pública, va a parar al pago de intereses de deuda, que asciende en 2019 a 746.389 millones de pesos si se cumple el pronóstico de un dólar a $45 más bien se proyecta a $51.
Según el presupuesto, la deuda total de la Argentina llegará a 331.971 millones de dólares representando el 75,3% del PIB. En 2015, rozaba el 40% del PIB. En sus cuatro años de gobierno, Macri habrá casi duplicado la deuda. Los más de U$S 100.000 millones que creció la deuda (sin contar los U$S 57.100 millones del FMI) no están ni en obras, ni en industrias, ni en salarios ni en condiciones de vida. Lo que sí sabemos es que más de U$S 60.000 millones se fueron por la fuga de capitales de la bicicleta financiera.
El nuevo acuerdo con el FMI trae también novedades fundamentales para el funcionamiento democrático del país. Macri negoció que el FMI le anticipe U$S 19.000 millones, que iban a ingresar a partir de 2020. Así, el FMI le dará a Macri casi el 90% del total de los fondos comprometidos. De este modo, este gobierno tiene cubiertas prácticamente todas sus necesidades financieras hasta fin de año, pero al costo de quien asuma después estará condicionado por el FMI, tendrá que empezar a devolver y no contará con financiamiento adicional. Esa sí será una pesada herencia en el más estricto y literal sentido de la palabra.
Por supuesto, nada de esto fue reflejado en el proyecto de presupuesto 2019, porque se hizo antes de este nuevo acuerdo y, por lo tanto, permite al Poder Ejecutivo endeudarse por U$S 60.000 millones adicionales.

- Gobierno contra los jubilados
En su campaña de 2015, Macri les prometió a los jubilados el famoso (e impreciso) 82% móvil. Hoy podemos medir la magnitud de la estafa: en términos reales perdieron más de una jubilación por año (4,5 jubilaciones en 33 meses de gobierno). Además, Macri creó una categoría de jubilados de segunda, denominada Pensión Universal (PUAM) que otorga un 20% menos que la mínima. Y, al mismo tiempo, comenzó la liquidación del Fondo de Garantía Sustentabilidad de la ANSES (FGS).
Este saqueo se profundiza en el presupuesto. Además de que continuará el ajuste en términos reales, se prohíbe seguir trabajando a quienes accedan a la degradada PUAM y permite liquidar activos del FGS por $ 74.000 millones.

- Gobierno contra los trabajadores, el mercado interno y la industria
Desde que asumió Macri y hasta julio de 2018, el salario promedio acumula una caída de -9,1% y el salario mínimo —que fija unilateralmente el gobierno— de -16,4%. El desempleo llega ya a 9,6%. Entre noviembre de 2015 y junio de 2018 se perdieron -6.851 empleos privados registrados, de los cuales -87.862 eran trabajos industriales. Según estadísticas oficiales cerraron 7.500 PYMES.
¿Cómo no van a cerrar las empresas si el consumo masivo acumula una caída de -8,3% desde 2015, la apertura importadora es atroz, el tarifazo insoportable y la tasa de interés hace inviable el funcionamiento mismo de las empresas? Por eso el Uso de la Capacidad Instalada industrial está en apenas un 60%, un nivel similar al de 2002.
La política económica ocasiona estos resultados: la lluvia de inversiones no llegó nunca, el boom exportador tampoco y Macri mató al mercado interno. A los trabajadores les había prometido que no iban a pagar el Impuesto a las Ganancias, pero ahora pagan casi el doble. El presupuesto empeora el cuadro: va a eliminar exenciones en el cálculo del impuesto como viáticos, gastos de representación, combustibles. Este presupuesto no contiene ni una medida a favor de las Pymes, la industria, el comercio y los trabajadores.
/s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2016/10/28123944/macri-san-juan-1920-1-1024x575.jpg)
- Gobierno contra la Patagonia
Esteban Bullrich prometió hacer una nueva “campaña del desierto”. En realidad, Macri quiere convertir a la Patagonia en un desierto donde no pueda vivir nadie. Quitó ya el reembolso para los puertos patagónicos, retiró los programas de incentivo para industrializar Tierra del Fuego, redujo los subsidios para calefaccionar las zonas más frías del país. Ahora se propone reducir la bonificación por zona desfavorable a la mitad para los nuevos jubilados (casi $2.000 menos) y las bonificaciones por zona para los trabajadores que reciben Asignaciones Familiares (casi $1.500 por hijo).
- Gobierno contra el federalismo
Por decreto, Macri eliminó el Fondo Federal Sojero que representaba $50.000 millones para las provincias. Luego subió las retenciones a $4 por dólar, pero con el agravante de que ahora no las coparticipa.
En el presupuesto impone un recorte en los subsidios al transporte y a la energía, trasladando el costo a las provincias y el costo real a los usuarios. Son otros $126.000 millones. Según los cálculos, si se retira el subsidio, un boleto de $16 pasaría a costar $40. Impagable.
Además de generar más recesión, tarifazos y podas en el poder adquisitivo de todos los argentinos, deprimiendo así las economías provinciales, el presupuesto quita un total de 173.000 millones de pesos a las provincias y municipios. Como hizo en todos los presupuestos, el método es recortar y después negociar una “devolución” menor, que reponga algo de lo que les sacó, a cambio del voto de algún gobernador.
El presupuesto 2019 tiene fallas técnicas insalvables y compromete severamente no sólo el futuro financiero del próximo gobierno, sea del signo político que sea, sino la viabilidad de la Argentina como Nación. En lo conceptual, Macri intenta asociar a las diputadas y los diputados a su ajuste salvaje, su plan económico neoliberal y anti-nacional y su acuerdo con el FMI.
¿Cómo se puede resistir a este proceso antifederal, que no hace nada para evitar la recesión que admite; que hipoteca el futuro del país; que incluye una batería de reformas que deben discutirse por separado; que saquea “la plata de los jubilados” y ataca a los argentinos que habitan en la Patagonia?
Para finalizar, el salario real promedio (entre sector privado, público e informal) en 2018 se desplomó un 13%. La pobreza llegó a un 32% de la población, medido por la Universidad Católica Argentina y casi la mitad de los niños el 48% son pobres, según cifras de UNICEF.
Para este año se estima que la economía volvería a caer un 1,7% y acompañada de una alta inflación.
Seguir escuchando el discurso pesada herencia del kirchnerismo me permite pensar en el presente que la gente no llega a fin de mes, sin poder pagar los servicios luz, gas, alimentos y cada vez peor las condiciones sociales fomentadas por Macri.
Fuente: Axel Kicillof y Juan Cuattromo
Colaborador: Ramiro Gorosito. Carrera de Economía. Universidad Nacional del Sur



















