La pandemia del coronavirus puso en jaque a todos los deportes en el país y en el mundo. Más todavía a los jugadores, acostumbrados a números muy inferiores a los del fútbol profesional.
En tiempos de cuarentena por coronavirus, muchos futbolistas deben reinventarse y buscar otra manera de generar ingresos y, de paso, ayudar a la familia como es el caso del capitán de Racing Club de Eduardo Castex que vive en Buenos Aires.
Una zona donde hay contagios y la mayoría de la gente del barrio trabaja en el mercado central, uno de los lugares con más focos de infección por Covid-19. (Gregorio de Laferrere al oeste del Gran Buenos Aires), donde casi nadie puede salir de casa en estos tiempos de cuarentena estricta.

«Hace más de tres meses que estamos encerrados con mi familia, tratando de llevarla como se pueda y rebuscandomelas para seguir entrenando, en un espacio físico chico en casa y encontrando la manera de hacer algo para generar algún ingreso para supsistir.
Estoy haciendo repartos de delivery de bebidas y en general lo que me pidan y podamos solucionarle a la gente que no puede salir de casa”, contó el jugador de 24 años.
Además, “Curita” asegura que los vecinos del barrio lo alientan a continuar: «saben que juego al fútbol y siempre que salgo a repartir me dicen que le siga metiendo para adelante.
Tengo el permiso de circulación, hice todo legal, con los recaudos necesarios que hay que tomar porque la situación en el barrio donde vivo es complicada, después es como jugar a la pelota, un trabajo más como cualquier otro” destacó el futbolista.
Por último, Siliman remarcó: » Hay que laburar y ayudar a la familia. Trato de estar en esta sintonía que es en la que estuve siempre, nada más que nunca pasó esto.
Hablo con la familia y les cuento que extraño Castex, el grupo de compañeros, el club y la gente que siempre me ha tratado y recibido muy bien, ojalá pueda volver cuando pase todo esto.
Hay que estar tranquilos que todo lo que venga va a ser para mejor. Acá por momentos se hace difícil y el único objetivo es tratar de sobrevivir”.


















