
Se trata Frankielen da Silva, de nacionalidad brasileña, que cuando cumplía 9 semanas de gestión sufrió una muerte cerebral.
En octubre pasado fue encontrada por su esposo en su casa con un fuerte dolor de cabeza y vomitando. Cuando llegó al hospital los médicos le diagnosticaron muerte cerebral a causa de una hemorragia.
Su esposo tomó la decisión de mantenerla con vida, conectada a un respirador artificial y medicada durante 123 días, para que los gemelos crezcan en su vientre y puedan nacer.

Los pequeños, Asaph y Anna Victoria nacieran sanos mediante cesárea. Durante tres semana estuvieron en incubadoras e internados en el hospital.
El respirador de la mujer de 21 años fue apagado y su corazón y riñones fueron donados para salvar la vida a otras dos personas.

















