
«Corea del Norte debería estar muy, muy nervioso si le hace algo a Estados Unidos».
Con esa frase Donald Trump ratificó este jueves su advertencia a Pyongyang, dos días después de haber prometido responder con «fuego y furia» a las amenazas constantes hechas por el gobierno de Kim Jong-un en contra de su país.
El mandatario estadounidense dijo que su gobierno «siempre estará abierto a considerar negociaciones», pero destacó que los intentos de diálogo con Corea del Norte se han extendido infructuosamente por más de dos décadas.

Trump aseguró que en su opinión el gobierno de China puede hacer más para ayudar a encontrar una solución a la disputa por el programa nuclear de Corea del Norte y dijo que tiene la esperanza de que eso ocurra.
«No hablaremos de eso»
En referencia a su controvertida amenaza de hace unos días de retaliación con «fuego y furia», que fue cuestionada por políticos y especialistas en diplomacia que la consideraron imprudente, el mandatario señaló que, por el contrario, probablemente sus declaraciones no habían sido «suficientemente duras».
«Lo que ellos han estado haciendo y lo que han estado consiguiendo es una tragedia y eso no se puede permitir», apuntó.
En declaraciones ofrecidas a la prensa en su club de golf en Nueva Jersey, Trump se negó a descartar la posibilidad de que Estados Unidos realice un ataque anticipatorio contra Corea del Norte, argumentando que no iba a discutir públicamente sobre las opciones militares.
«No hablaremos sobre eso, Nunca lo hacemos. Veremos lo que ocurre», afirmó.


















