
El órgano, integrado únicamente por oficialistas, decidió este viernes por unanimidad atribuirse las competencias para legislar del Parlamento controlado por una contundente mayoría opositora.
El conflicto institucional en Venezuela escaló nuevamente hoy con la decisión de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de asumir por decreto tareas de la Asamblea Nacional (AN, Congreso), en manos de la oposición, que de inmediato anunció que resistirá su «disolución» y convocó a una sesión de urgencia para mañana.
De todos modos, desde las filas opositoras se confirmó la decisión de la mayoría de su dirigencia a presentarse en las elecciones regionales de octubre.

La medida se tomó luego de que la directiva del Parlamento venezolano decidiera no acudir hoy a la reunión a la que había sido convocada por la ANC, un órgano que los opositores tildan de ilegítimo y ven como un instrumento del gobierno del presidente Nicolás Maduro para consolidar una dictadura.
Mediante decreto, el cuerpo plenipotenciario aprobó «asumir las competencias para legislar sobre las materias dirigidas directamente a garantizar la preservación de la paz, la seguridad, la soberanía, el sistema socioeconómico y financiero, los fines del Estado y la preeminencia de los derechos de los venezolanos», reportaron las agencias DPA y EFE.

















