Este casi no es desmerecimiento de los realizado por Estudiantil para conseguir el pase a las semifinales. Es un «haber quedado muy cerca». Porque en verdad el objetivo quedo incompleto.
Lo sucedido en competencia es muy bueno, quizás el juego en el clásico no fue de tenencia de pelota, de jugar, de generar un juego colectivo, pero reitero, como en el comentario del partido de ida. Los dos partidos se jugaron con el «cuchillo entre los dientes», no se puede definir como un buen partido de fútbol, pero si fue de pierna firme, brusco, riguroso, exigente. Y así lo demostraron en la definición por penales.

El error no fue condicionante, al contrario, los jugadores entendieron que no estaba en ningún plan fallar en algo definitorio.

El clásico fue de 180 y pudieron vencerse, el resultado global así lo determina, 1-1 y se tuvo que definir por penales. 17 ejecuciones que dejo como resultado un 8 para Racing y un 7 para Estudiantil, pero como 8 + 7 no suma 17.

El primero en patear, el «Gordo» Juan Leguizamón, nadie dice nada, confianza plena en la resolución del zurdo «manija» del Albo. 1-0.
Si. Hacía mucho tiempo que un asistente, no veía un adelantamiento de un arquero en un penal.
Franco Morón, – Arbitro de nivel nacional – observo que Bellendier se adelantó en el primer intento del primer penal que pateó Brian Campos para Estudiantil. Emilio Rigal, dio la derecha a Morón y permitió al marcador lateral de Estudiantil repetir y convertir. 1-1.
Antes, Campos había convertido el gol del empate durante los 90′ de juego. Global 1-1 Cabezazo adentro del área de derecha a izquierda que no permitió a Bellendier llegar a la pelota.

En la primera línea de ejecuciones fueron 2 disparos y se convirtieron 2 goles.
En la primera línea de ejecuciones. Fueron 3 disparos y se convirtieron 2 goles. Después, el Capitán de Racing Keko Frank, fue con autoridad, tomo carrera y le pegó fuerte arriba a la izquierda de Ova Yori. 2-1.
Llegó la oportunidad para Alejo Aman-Silbidos-que punzaban al delantero, pero el chico Formado en Racing, llegó concentrado apoyo la pelota en el punto del penal y goool. Saludo ce Yori y todo seguía en empate 2-2.
«La verdad que Yo, estaba muy nervioso» confeso el padre en off.

Juan Pablo Gianinetto, puso su mágica zurda al servicio de la pegada que exige fuerte al ras del piso, al lado del palo izquierdo de Yori. 3-2
Archieri el dt de Estudiantil hace seña levantando los cinco dedos de la mano izquierda y tres de la derecha el 8. Lorenzo Astudillo, se hizo cargo, camino por la huella de la concentración, monto la pelota en la mancha blanca de sentencia y le dio fuerte arriba al ángulo, 3-3
A bueno este le pega muy bien a la pelota, pero un penal lleva una carga emocional importante ahí es adonde se pierde mucho la técnica. Brian Montero, tiene como característica el temple, lo demostró el convertir el 4rto penal 4-3.
Dudas, claro por todo lo escrito anteriormente. Un pibe que tuve y va a tener oportunidades de meterse en la primera del Bohemio. Lautaro Garcia, muchos esperaban que lo superara la responsabilidad. Pero todo lo contrario el desparpajo fue más fuerte y quedaron 4-4

Experiencia ganadora, una carrera como futbolista digna de destacar, lo pone al Monchi Cobos entre los referentes del plantel y de Racing Club. Decidido, tomo distancia quizás para darle fuerte a la pelota y así fue efectivo, gol, 5-4 y obliga a convertir al próximo pateador.
El turno para Fernando Nito Perujo, expeditivo, un jugador con mucha entrega, con un rendimiento valorado en el tricolor, otrora le dio la posibilidad de llevar la cinta de capitán, no podía fallar, y no fallo. Gol, 5-5
Y llego la etapa del si o si, no hay lugar alguno para el «casi». Ian Benitez, llegó a Racing esta temporada, con firmeza, con oficio, le dio fuerte a la pelota con criterio y anoto el 6-5.
Pateo yo, señalo el Ova. Y tomo la decisión de «picar» la pelota. Vaya si fue jugada la idea, perc salió bien 6-6 y obligo a Eric Rodas – Entrerriano – a ponerse a prueba ante las miradas de los hinchas del Albo que esperaban el acierto. Y fue así 7-6.

Otro pibe, Matias Bullinger, que camino desde la mitad del terreno de juego, llevando una capa de héroe, que le pesaba mucho, pero con más presencia en primera que Garcia, convirtió de manera muy fácil algo que lo exponía fuertemente con su hinchada y con su camiseta.
Su hermano Brian se fue antes a los vestuarios, quien era un protagonista sin dudas en los penales, pero esta vez le toco a Alan Caser, con la tranquilidad que lo caracteriza, supero la magnitud de Yori 8-7 y le dejo la oportunidad a Joel Luna que estaba en la lista de los ejecutantes bohemios. Llegó con convicción, le pegó fuerte a la pelota, pero la agarró algo abajo y fue a rebotar ene l travesaño cerca del vértice izquierdo del arco que da a la pileta. 8-7.
El desahogo de los hinchas de Racing fue estruendoso. Llegó el momento de cantar victoria, y tomar respiro para volver a tomar color en la piel.

Lo escribí en comentarios anteriores, esta definición entre clásicos rivales iba a dejar heridas. Y así fue, expulsiones, dolores que quedan después de una batalla en donde todos ponen lo máximo para seguir adelante. Nadie en competencia quiere quedar afuera, y mucho menos si es ante su eterno rival.
Pasó Racing, va en búsqueda de la próxima instancia. La semifinal es el próximo desafío. Destacados: Mauro Carrizo en Racing. Le protege las espaldas al equipo. Me quedó con la reaparición de Brian Campos aporta mucho para el equipo desde una posición defensiva.
(*) – Por Alejandro «Panchi» García























