La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de las Naciones Unidas, emitió una advertencia sobre la evolución del fenómeno de El Niño, que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados hasta el momento, con consecuencias climáticas que podrían extenderse durante buena parte de 2027.
La advertencia fue realizada por la secretaria general de la OMM, la meteoróloga argentina Celeste Saulo, durante una conferencia de prensa celebrada en Ginebra, Suiza, en la que se dieron a conocer nuevas proyecciones sobre el calentamiento del océano Pacífico.
Según los informes del organismo internacional, las temperaturas superficiales del Pacífico tropical podrían ubicarse hasta 3,8 grados centígrados por encima de los valores normales entre noviembre de 2026 y enero de 2027, una anomalía que superaría los registros históricos utilizados para monitorear este fenómeno.

Saulo explicó que los episodios anteriores de mayor intensidad habían registrado anomalías cercanas a los 3 grados, con importantes consecuencias meteorológicas en diferentes continentes.
La funcionaria advirtió que las nuevas proyecciones se encuentran fuera de los rangos estadísticos habituales y que el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad durante diciembre.
Riesgo de inundaciones, sequías y temperaturas extremas
El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Se presenta de manera periódica y modifica los patrones de circulación atmosférica, alterando las precipitaciones y temperaturas en numerosas regiones del mundo.
De acuerdo con las proyecciones de la OMM, un episodio de esta magnitud podría incrementar el riesgo de lluvias intensas, inundaciones, sequías prolongadas y olas de calor.
Las regiones potencialmente afectadas incluyen América Latina, África, Asia y distintas zonas del Pacífico.
Desde Naciones Unidas señalaron que el fenómeno también podría generar consecuencias sobre la producción agropecuaria, la disponibilidad de agua, la infraestructura y la seguridad alimentaria.
El responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, advirtió que sus consecuencias podrían incrementar la inseguridad alimentaria de unos 50 millones de personas.
Ante este escenario, Naciones Unidas anunció una asignación inicial de 50 millones de dólares para acciones preventivas y asistencia en once países considerados especialmente vulnerables.
En Argentina, los episodios de El Niño suelen estar asociados con cambios en los regímenes de precipitaciones, especialmente en el centro y noreste del país.
En determinadas regiones, el fenómeno puede favorecer lluvias superiores a los valores habituales, aunque su comportamiento no es uniforme y depende de otras condiciones atmosféricas.
Para La Pampa, la evolución de El Niño será una variable importante durante los próximos meses, especialmente por sus posibles efectos sobre las precipitaciones, la actividad agropecuaria y la disponibilidad hídrica.
Sin embargo, los especialistas advierten que la intensidad global del fenómeno no permite determinar por sí sola cuánta lluvia recibirá una localidad o provincia.
Por ese motivo, las perspectivas específicas para Eduardo Castex y el norte pampeano deberán evaluarse a partir de los pronósticos estacionales y las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional.
Los efectos podrían continuar durante 2027
Las estimaciones internacionales indican que El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su punto máximo hacia finales de 2026.
Aunque posteriormente comience a debilitarse, sus efectos sobre los patrones meteorológicos podrían mantenerse durante los primeros meses de 2027 e incluso más adelante en algunas regiones.
Frente a este panorama, la Organización Meteorológica Mundial pidió a los gobiernos fortalecer sus sistemas de alerta temprana, preparar medidas preventivas y coordinar acciones que permitan reducir los impactos sobre las poblaciones más vulnerables.
La principal advertencia es que un fenómeno de intensidad excepcional no necesariamente implica consecuencias iguales en todas las regiones, pero sí aumenta la necesidad de seguimiento y planificación.
Fuentes: Organización Meteorológica Mundial, Naciones Unidas e Infobae.





















