Según la información difundida, la fuente radiactiva se encontraba guardada dentro de un contenedor de plomo en un laboratorio de acceso restringido. La última utilización registrada del material fue el pasado 12 de junio y la denuncia se realizó este martes al constatarse su desaparición.
La Autoridad Regulatoria Nuclear activó inmediatamente los protocolos de intervención y emitió una alerta a organismos especializados de todo el país. Las autoridades remarcaron que, si bien el riesgo radiológico para la población es considerado bajo mientras el material permanezca dentro de su blindaje, nadie debe manipular el objeto en caso de encontrarlo.
Especialistas advirtieron que una exposición prolongada a una fuente radiactiva desprotegida puede provocar lesiones graves por radiación, por lo que se solicita comunicar cualquier hallazgo de inmediato a la Policía o a la ARN.



















