En diálogo con CastexOnline, Anahí describió la experiencia como “muy positiva”, aunque exigente desde lo físico y lo climático. “Fue un triatlón distinto, porque la natación se hizo en pileta y eso acortó un poco la distancia. Aun así, me sentí muy bien desde el inicio. Salí cómoda del agua, la bicicleta fue bastante llevadera y lo más duro llegó en el trote, sobre todo por el calor”, explicó.

Una carrera marcada por el esfuerzo
La competencia se desarrolló bajo altas temperaturas, con viento durante el segmento de ciclismo y un cierre pedestre sofocante. “Cerca del mediodía estaba realmente pesado. Había viento a la mañana y eso también suma dificultad, pero es parte del condimento extra que tienen estas pruebas”, relató.
A pesar de esas condiciones, Anahí logró sostener un ritmo firme que la llevó a dominar su categoría y a ubicarse en lo más alto de la general. “Terminé muy conforme. Más allá del resultado, sentí que pude ejecutar bien cada parte del circuito”, destacó.
De Castex al triatlón, un camino progresivo
Nacida y criada en Eduardo Castex, Anahí dejó la localidad a los 17 años para estudiar y luego se estableció en San Luis. Su vínculo con el deporte competitivo no comenzó de manera planificada, sino casi por casualidad.
“Yo jugaba al tenis y hacía bastante gimnasio. En diciembre de 2014 fui a ver una carrera de cinco kilómetros en Villa de la Quebrada (San Luis). Había mucha gente y pensé: ‘¿por qué no me anoto?’. Corrí sin entrenar y terminé haciendo podio en mi categoría. Eso me motivó muchísimo”, recordó.

Ese primer impulso la llevó a iniciarse en el atletismo, disciplina que practicó durante varios años. Con el tiempo, algunas lesiones la obligaron a buscar alternativas y allí apareció la bicicleta. “Me lesioné el posterior y empecé a hacer mucha bici. Después me metí en el duatlón y, una vez ahí, siempre estuvo el sueño de sumar la natación y hacer triatlón”, contó.
El proceso fue lento y sostenido. “Ni siquiera tenía bicicleta al principio. Competía con bicis prestadas o con una de montaña. Todo fue muy progresivo, incorporando de a poco cada disciplina”, subrayó.

Competir, superarse y apoyar lo local
Hoy, Anahí compite principalmente en pruebas combinadas: acuatlón, duatlón y triatlón. “Es lo que más me gusta y para lo que entreno”, afirmó. Su calendario incluye competencias dentro de San Luis, pero también en otras provincias como La Pampa, Córdoba y San Juan, donde suele obtener muy buenos resultados.
“Siempre motiva llegar a un podio. Te das cuenta de que estás para un poquito más, que podés seguir creciendo”, expresó.
Además, remarcó su compromiso con el deporte regional. “Me gusta mucho apoyar las pruebas locales. En provincias como San Luis o La Pampa, muchas competencias se hacen a pulmón. Si viviera en Castex, estaría anotada en todas”, aseguró.

Experiencia internacional y nuevos desafíos
A fines del año pasado, Anahí sumó una experiencia inédita: su primer triatlón en el mar, en Zapallar, Chile. “Nunca había competido en el mar, aunque sí había entrenado. Fue una experiencia totalmente diferente, con más de 600 inscriptos. Era una marea de gente nadando, impresionante. La sensación fue similar a un Ironman”, relató sobre la competencia realizada el 20 de diciembre.
De cara al futuro, ya tiene varios objetivos en agenda: acuatrones y triatlones en San Luis, pruebas en Córdoba y nuevos desafíos que la mantienen motivada. “El triatlón es mi especialidad. Todo lo que sea prueba combinada me encanta”, afirmó.
Rutina, familia y esfuerzo silencioso
Detrás de cada logro hay una rutina exigente y un fuerte sostén familiar. “Mi día empieza antes de las seis de la mañana, invierno y verano. Tengo hijos en edad escolar, así que todo es cuestión de organizar horarios. Hay días de doble y hasta triple turno de entrenamiento”, contó.
También destacó el trabajo en equipo que la acompaña: entrenadores de bicicleta y natación, nutricionista y gimnasio. “A veces no se le da importancia, pero el nutricionista es clave. Todo suma”, remarcó.
Consultada sobre el apoyo económico, fue clara: “Es totalmente amateur. Todo sale del bolsillo familiar, no hay sponsors ni apoyo oficial. Para llegar a tener respaldo, tenés que estar en un nivel muy alto”.

Un mensaje que inspira
Antes de cerrar la entrevista, Anahí dejó un mensaje para quienes están dando sus primeros pasos en el deporte: “No hay que desanimarse. Siempre se puede hacer un pasito más. A veces cuesta, estamos cansados o llenos de obligaciones, pero es cuestión de voluntad y de transformar el entrenamiento en un hábito”.
El triunfo en Toay es mucho más que una medalla: es la confirmación de un recorrido construido con paciencia, sacrificio y pasión. Una historia que vuelve a poner en valor el deporte como camino de vida y que enorgullece a Eduardo Castex, desde donde Anahí partió, pero a donde siempre sueña con volver a competir.


















