Este año, Australia experimentó temperaturas récord que alcanzaron los 45°C en algunos pueblos y ciudades, creando las condiciones para incendios forestales, sequías e inundaciones más frecuentes y más graves de las que habían tenido lugar hasta entonces en el país.
Ahora miles de personas se vieron obligadas a huir hacia las playas del sureste australiano para escapar de los incendios forestales que corren hacia la costa. Las autoridades confirmaron otras dos muertes por incendios en Nueva Gales del Sur, lo que elevó el número de víctimas a al menos 12.

Más de una docena de incendios abarcan un tramo de 500 km en dos estados australianos, desde Batemans Bay en Nueva Gales del Sur hasta Bairnsdale en Victoria.

Los cuerpos de las últimas víctimas, que se cree que son padre e hijo, fueron encontrados en la ciudad de Corbargo, Nueva Gales del Sur. En Mallacoota (Victoria), mientras tanto, los residentes huyeron a la playa o se refugiaron en casas fortificadas cuando escucharon la sirena de advertencia a las 08:00 hora local del martes.
«Debería haber sido de día, pero estaba negro como la medianoche y podíamos escuchar el fuego rugiendo», dijo David Jeffrey, dueño de un negocio local. «Todos estábamos aterrorizados por nuestras vidas«.
El fuego arrasó la ciudad destruyendo numerosos edificios, pero el cambio de viento lo mantuvo alejado de la orilla. Según dijo a los periodistas el comisionado de servicios de emergencia del estado de Victoria, hay 4.000 personas en la playa.
El primer ministro de ese estado, Daniel Andrews, dijo que había planes para evacuar a las personas atrapadas por mar pero temen por cuatro personas desaparecidas de las que no pueden confirmar su paradero.
Y aunqeu los incendios han llevado a la cancelación de varios eventos de fuegos artificiales de Nochevieja, aún se espera que la celebración tenga lugar en Sydney más tarde hoy.
Fuente: Filo News


















