Tatiana Caro, una de las testigos más relevantes en el caso del asesinato de Fernando Báez Sosa, declaró este jueves frente a los jueces en el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores y relató cómo fue el ataque perpetrado el 18 de enero de 2020 contra el joven.
Al ser consultada sobre cómo vivió su declaración, resaltó: «No es fácil encima hacían preguntas que yo reaccionaba como ‘¿de verdad me preguntas esto?’ pero entiendo que las tienen que hacer. Vine con la camiseta puesta».
Tatiana es oriunda de la ciudad de Villa Gesell y se encontraba en un bar contiguo al boliche Le Brique, donde se perpetró el ataque entre las 4.30 y 5 de la madrugada. Desde allí vio la escena completa y por eso es considerada testigo clave del crimen. En 2020 la chica tenía 17 años.
Durante su relato ante la prensa señaló que no podía dar nombres pero confirmó que reconoció a varios de los acusados: «Era pegarle a una bolsa de papa, su cara era una zapatilla. Había uno en particular que estaba totalmente sacado», describió la joven.
Acerca de cómo vivió el momento y cómo está ahora, Tatiana respondió: «Estoy angustiada. Vi sus posturas y te demuestra lo que pasó».
«Estoy contenta porque pude abrazar a los papás y decirles todo. Soy de Gesell y si estoy acá es porque no quiero que vuelva a pasar. Me arruinaron todo, no puedo andar por la calle por solo ocho chicos que no controlaron su ira», expresó.
Desde que ocurrió el crimen de Fernando, la chica que vive en la ciudad de Gesell aseguró que la seguridad de la localidad cambió drásticamente: «Gesell no volvió a ser lo que era, se vive con miedo. Hay un santuario sobre un árbol cuando ahí debería haber otra cosa».
Por último y con relación a la actitud de los acusados en el TOC 1 indicó que «estaban con la frente bien en alto» y «no se les cae una lágrima»: «Supongo ya sabrán lo que les espera, pero tampoco deben estar tan mal», finalizó.

















